Bogotá (AFP). El plazo de 72 horas consideradas decisivas para hallar supervivientes tras el mortífero terremoto en Colombia llega a su fin hoy, con cerca de 500 desaparecidos que podrían estar bajo edificios derrumbados.
El sismo de magnitud 7,4 ocurrido el pasado lunes, el más potente en este siglo en Colombia, deja hasta el momento 265 muertos y unos 3.500 heridos.
En Cali, Pereira y otras ciudades del oeste de Colombia, los grupos de rescatistas trabajan sin cesar. Esta mañana se cumplen las primeras 72 horas del terremoto, el plazo a partir del cual caen drásticamente las probabilidades de hallar sobrevivientes.
Valeria Cardona, una estudiante de 26 años, busca a dos de sus primos en Cali. “Tenemos sospechas de su localización, pero no hay pruebas de vida”, explica. “La esperanza es lo último que se pierde, pero estamos angustiados de una noticia que no queremos”, añade.
A Cali llegó un grupo de los Topos, los célebres rescatistas mexicanos que se encontraban en la vecina Venezuela, donde un doble sismo causó más de 6.000 fallecidos el 24 de junio.
El terremoto tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el Chocó, una de las regiones más pobres del país.
“Emergencia económica”
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió tres días antes del sismo, decretó la “emergencia económica”, un medida que lo faculta a crear impuestos y modificar el presupuesto sin pasar por el Congreso, pese a su consigna de no crear más tributos.
También anunció la creación de un fondo con ayudas internacionales para atender a las víctimas del sismo.
“Esta crisis (...) nos agarra en un momento difícil, en medio de una crisis fiscal”, declaró de la Espriella.
Según cifras oficiales, más de 11.000 viviendas han quedado destruidas y miles de familias se encuentran sin hogar. Muchas de ellas ya han pasado estas noches a la intemperie, ya sea porque sus casas han sufrido daños o porque temían réplicas.


