Madrid (AFP). Estos controles en conexiones aéreas y marítimas se están realizando “en forma aleatoria”, centrados especialmente “en los pasajeros que sean ciudadanos nacionales de terceros países”, especificó el sábado el Ministerio del Interior.
En los vuelos revisados, que no son todos ni a todos los pasajeros, los agentes realizan el control a la salida de la pasarela que conduce fuera del avión, sin causar desviaciones del flujo de pasajeros, apuntó Interior.
El gobierno español, que preside el socialista Pedro Sánchez, anunció el viernes la medida después de que Italia rechazara el ultimátum lanzado horas antes exigiendo el fin de los controles impuestos tras la crisis de Ceuta.
Los controles en España comenzaron a regir ayer a la medianoche y se prolongarán en principio hasta el 7 de septiembre, indicó el Ministerio del Interior.
Las autoridades españoles justificaron la medida por “la persistente presión migratoria irregular” que afronta Italia, adonde llegan cada año miles de migrantes por mar.
Crisis y espacio Schengen
Roma cerró temporalmente a España el espacio Schengen, la zona de libre circulación de la Unión Europea, tras la llegada de unos 72.000 migrantes al enclave español en el norte de África desde el vecino Marruecos a finales de julio.
El ejecutivo de la primera ministra de extrema derecha Giorgia Meloni argumentó entonces la medida como “una decisión necesaria para proteger la seguridad” de sus ciudadanos “y defender las fronteras de Europa”.
El viernes pasado, tras la amenaza de Madrid, la oficina de Meloni respondió que “Italia no acepta ultimátums” y que no tenía intención de “revisar la decisión” antes del 15 de agosto.
Horas después, España anunció la imposición de los controles.


