Estas maniobras, que se extienden del 5 al 14 de agosto, contemplan escenarios de combate para que soldados y reservistas practiquen cómo responder a un ataque contra su territorio, dijeron funcionarios de defensa, según AFP.
Ayer, en el primer día, decenas de reservistas se extendieron a lo largo de una playa frente al estrecho de Taiwán y dispararon fusiles de asalto a objetivos sobre una costa donde podrían desembarcar las fuerzas chinas en una invasión.
Los civiles también serán sometidos a prueba durante los próximos días, que incluyen una reducción temporal de la velocidad de la internet móvil, así como simulacros de ataques aéreos.
Aumento del gasto militar
Taiwán aumentó sus gastos de defensa y adquirió armamento más pequeño y ágil, incluyendo drones, para permitir a sus fuerzas armadas librar una guerra asimétrica frente a China. Sin embargo, el gobierno actual se enfrenta a los partidos de oposición, que controlan el Parlamento, por sobre cuánto se debe gastar en el fortalecimiento de la capacidad defensiva de la isla.
China considera a Taiwán como parte de su territorio y ha amenazado con usar la fuerza para tomar la isla de 23 millones de habitantes. Ha intensificado la presión militar sobre Taiwán los últimos años, con el envío diario de aviones de combate y buques militares alrededor de la isla, así como maniobras de gran escala, refirió la agencia AFP.
“Con la expansión continua del autoritarismo del PCC (Partido Comunista Chino), el terror rojo se propaga a cada rincón del mundo”, declaró el presidente taiwanés Lai Ching-te, durante un foro de seguridad.


