Venezuela vivió más de dos décadas bajo el yugo del chavismo, una dictadura que inició con el exmandatario Hugo Chávez (fallecido en 2013) y siguió con su ahijado político, Nicolás Maduro.
El chavismo, como se conoce al movimiento socialista venezolano y que extendió sus tentáculos por Sudamérica en décadas pasadas, sumió al país petrolero en una crisis política y de refugiados sin precedentes, con efectos incluso en la región latinoamericana.
Según la agencia de refugiados de la ONU, ACNUR, más de 7 millones de venezolanos huyeron del país por persecución política y el aumento de la pobreza.
Transición en marcha
El secretario de Estado, Marco Rubio, manifestó su expectativa de que el proceso de cambio político en Venezuela culmine en meses y no en años, declaraciones realizadas en la antesala de una fase crucial de negociaciones bilaterales entre el Ejecutivo y los sectores opositores, reportó AFP.
Siete meses después de la captura del depuesto exmandatario y líder chavista Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense, delegados de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y opositores tienen previsto reunirse esta semana en Caracas en una fecha no divulgada.
“Creo que va a requerir algo de constancia y un poco de paciencia; no años, pero sí meses y semanas”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense al margen de un evento con el canciller paraguayo, Rubén Ramírez.
Tras la caída de Maduro a inicios de enero, el secretario Rubio pasó a ser el principal responsable de la política del presidente Donald Trump con el país petrolero, que el mandatario ve ante todo como una fuente de suministro de hidrocarburos.
Ese rol de Venezuela se volvió aún más esencial para Trump con la guerra contra Irán. El conflicto bélico provocó una fuerte alza de los precios del crudo.
Diálogo político
La oposición venezolana y grupos de defensa de los derechos humanos exigen por su parte que se intensifique el diálogo político, algo que también es compartido por voces demócratas y republicanas en el Congreso estadounidense.
Rubio anunció tras la caída de Maduro que Venezuela debía atravesar tres fases: la estabilización económica, la política y finalmente una transición completa, con la celebración de elecciones.
“Queremos mejorar la vida cotidiana, ayudar a mejorar la vida cotidiana de los venezolanos en términos económicos, para que estén mejor, sean más prósperos. Creo que eso también contribuye a facilitar la transición política”, explicó este martes a preguntas de un periodista.
“Si te fijas en las transiciones en Europa del Este, tras la caída del Telón de Acero, o Paraguay, un país que llevó a cabo una transición de autoritarismo a democracia que les llevó casi tres años y medio... estas cosas son difíciles”, comentó.


