Lucimar das Neves Ferreira, hermano de Leide das Neves, la niña que se convirtió en uno de los rostros más recordados del accidente con cesio-137 en Brasil, falleció en el estado de Goiás, reportó el portal brasileño Día, así como otros importantes medios del vecino país. El hombre tenía 14 años cuando ocurrió la tragedia radiológica de Goiânia, en 1987, y también fue una de las personas afectadas por la contaminación.
Según informaron familiares, Lucimar fue encontrado muerto el sábado último en Cidade Satélite, en Aparecida de Goiânia. Hasta el momento, no fue comunicada la causa del fallecimiento. Su sepultura se realizó el domingo en Abadía de Goiás.
La noticia volvió a poner en memoria uno de los episodios más graves relacionados con materiales radiactivos en Brasil. Marcelo Santos Neves, presidente de la Asociación de Víctimas del Cesio-137 (AVCésio), recordó el difícil escenario que atravesaron las familias luego del accidente y destacó que mantuvo contacto con Lucimar desde aquel momento.
“Recordamos todas las dificultades que trajo este accidente”, expresó al referirse al impacto que tuvo la tragedia en quienes estuvieron expuestos al material radiactivo.
Una tragedia que marcó a Goiânia
El accidente ocurrió el 13 de septiembre de 1987, cuando dos recolectores de materiales retiraron parte de un equipo médico abandonado en una clínica de Goiânia. Dentro del aparato había una cápsula con cesio-137, una sustancia radiactiva que fue liberada luego de que el equipo fuera desarmado.
El material, que tenía un brillo azulado en la oscuridad, despertó curiosidad entre quienes tuvieron contacto con él antes de conocer los riesgos que implicaba. La sustancia terminó dispersándose por distintos puntos de la ciudad y provocó una emergencia sanitaria.
El accidente de Goiânia es considerado uno de los mayores eventos radiológicos de la historia fuera de una central nuclear. Cuatro personas murieron como consecuencia directa de la exposición y más de mil fueron monitoreadas por posible contaminación.
Una profunda huella en Brasil
Entre las víctimas más recordadas estuvo Leide das Neves, hermana de Lucimar, quien tenía apenas 6 años cuando entró en contacto con el material radiactivo. Su historia se convirtió en un símbolo de la tragedia que dejó una profunda huella en Brasil.
A casi cuatro décadas del episodio, el caso continúa siendo recordado como una advertencia sobre los riesgos del manejo inadecuado de fuentes radiactivas y sobre las consecuencias humanas que pueden extenderse durante generaciones.


