Le Porge, Francia. Por Jean DECOTTE. Los bomberos combaten el miércoles dos incendios de gran magnitud en diferentes regiones de francesas donde las llamas han arrasado más de 1.000 hectáreas en el suroeste y otras 2.500 en el sur del país, cerca de la costa del Mediterráneo.
Según el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, se han declarado más de 12.500 incendios desde comienzos de año y ya se han quemado 44.000 hectáreas.
Nuñez se reunió con las familias de dos bomberos fallecidos el martes en las inmediaciones del aeropuerto de la capital de la provincia de Gironda, Burdeos.
El voraz incendio arrasó unas 1.000 hectáreas el miércoles y continúa al norte de la cuenca de Arcachon, donde miles de residentes y turistas han sido evacuados.
Según la prefectura, unas 700 personas fueron evacuadas por precaución en el municipio de Porge, mientras que unos 3.500 ocupantes de un camping en la zona fueron trasladados.
La superficie quemada se ha multiplicado por seis en menos de tres horas.
“Tenemos una masa forestal muy densa de pinos muy juntos, típica del macizo” de las Landas de Gascuña, explicó a la AFP el capitán de los bomberos Wilfried Schneider.
Más de 200 bomberos deben llegar como refuerzo a la zona, donde varias carreteras están cortadas.
En el verano de 2022, se declararon en la región unos incendios sin precedentes que destruyeron más de 30.000 hectáreas y obligaron a evacuar a unas 50.000 personas.
En el sureste de Francia, los bomberos también luchan contra otro incendio que ya consumió 2.500 hectáreas e hizo evacuar a unas 400 personas el martes.
“Varias reactivaciones del fuego han marcado esta jornada, pero los bomberos han logrado contener el siniestro dentro de su perímetro”, indicó la prefectura del departamento de Var.


