Ciudad de México (EFE). La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó durante su conferencia de prensa matutina, desde el estado de Quintana Roo, que las autoridades federales ya investigan el homicidio del periodista Josué Martínez Contreras. El director del medio digital Noticias San Martín Texmelucan fue ultimado a balazos el pasado jueves en el céntrico estado de Puebla, generando una profunda indignación a nivel nacional e internacional.
Este suceso vuelve a poner bajo el reflector la inmensa vulnerabilidad con la que operan los periodistas en territorio mexicano, sobre todo aquellos que deciden cubrir temas de seguridad y política en zonas de alta conflictividad.
Las pistas del ataque y un video clave
Según la información oficial, las autoridades analizan minuciosamente un video que estaría estrechamente relacionado con el brutal ataque armado. Sheinbaum subrayó que el gobierno federal mantiene comunicación constante con el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta. Sin embargo, priorizando el sigilo de las investigaciones, la presidenta evitó brindar mayores detalles sobre el contenido del material o las posibles líneas de investigación.
Martínez Contreras, quien también se desempeñaba como maestro, fue asesinado a tiros la mañana del jueves a escasos metros de su domicilio en San Martín Texmelucan.
Tras recibir el reporte sobre una agresión armada, equipos de paramédicos acudieron al lugar de los hechos y certificaron que la víctima ya no presentaba signos vitales. La zona fue acordonada por agentes de seguridad para que la Fiscalía General del Estado de Puebla iniciara las diligencias forenses y abriera una carpeta de investigación por homicidio.
Silencio sobre el móvil y exigencia de justicia
Martínez Contreras dirigía un portal dedicado a la cobertura constante de la región norte de Puebla. Al respecto, la organización defensora de la libertad de expresión, Artículo 19, destacó que el reportero enfocaba su labor cotidiana en asuntos de seguridad pública y hechos de alto impacto en su comunidad.
Por esta razón, la ONG exigió enérgicamente a la Fiscalía estatal y a la Fiscalía General de la República (FGR) una investigación “pronta, exhaustiva, independiente e imparcial”. Demandaron que su labor periodística sea considerada como la principal línea de investigación, solicitando además medidas de protección urgentes para salvaguardar a sus familiares directos.
México: El persistente riesgo de informar
El violento asesinato de Martínez Contreras se enmarca dentro de un contexto de violencia sistemática dirigida contra la prensa. México continúa siendo considerado por diversas organizaciones como uno de los países más peligrosos del planeta para ejercer el periodismo, situándose por encima de naciones inmersas en conflictos armados.
Las estadísticas recientes revelan la magnitud de esta crisis: se han registrado 11 reporteros asesinados desde que la presidenta Claudia Sheinbaum asumió el poder en octubre del 2024. Este doloroso número demuestra a las claras que el riesgo para quienes informan sigue siendo altísimo y representa un desafío mayúsculo para el actual gobierno.
El panorama histórico resulta todavía más devastador. Reporteros Sin Fronteras ha documentado más de 150 periodistas asesinados y 28 desaparecidos en México desde el inicio del año 2000. Por su parte, Artículo 19 registra cifras aún más preocupantes: 176 comunicadores asesinados y 32 casos de desaparición durante el mismo lapso.


