El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia tras publicar en su red social Truth Social una imagen elaborada con inteligencia artificial en la que aparece el exmandatario Joe Biden dormido dentro del Despacho Oval mientras su hijo, Hunter Biden, es representado consumiendo drogas sobre el escritorio presidencial.
La publicación fue acompañada por un mensaje en el que Trump calificó la escena como una “representación sumamente precisa” de la administración Biden y afirmó que el país sufrió “un daño tremendo” durante ese periodo. En la ilustración también aparece Barack Obama sosteniendo una caja con la palabra “Autopen”, en referencia a una teoría impulsada por Trump sobre el supuesto uso de un bolígrafo automático para firmar documentos presidenciales sin conocimiento de Biden, acusación que el exmandatario demócrata rechazó públicamente en reiteradas ocasiones.
La recreación digital incluye además a Hillary Clinton observando la escena. El contenido fue posteriormente replicado por la cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca en la red X, ampliando su alcance en redes sociales.
Hunter Biden ha hablado públicamente en diversas ocasiones sobre sus problemas de adicción y su proceso de recuperación, acompañado por el respaldo de su familia. Joe Biden también abordó el tema en distintas entrevistas y discursos, señalando el impacto personal que tuvo esa situación.
No es la primera vez que Trump utiliza imágenes generadas con inteligencia artificial o memes para reforzar mensajes políticos y atacar adversarios. En ocasiones anteriores compartió contenidos manipulados que mostraban a Obama siendo arrestado o representaciones consideradas ofensivas por distintos sectores. Una publicación eliminada en la que aparecía caracterizado como Jesucristo también provocó críticas y debate en redes sociales.
El uso de inteligencia artificial en campañas y mensajes políticos continúa generando discusión en Estados Unidos, especialmente por el impacto que este tipo de contenidos puede tener en la desinformación y en la percepción pública de figuras políticas.


