En una carta enviada a Meta, las 75 organizaciones plantean serias preocupaciones sobre el impacto de esta tecnología en las poblaciones vulnerables, incluidas las personas de color, las mujeres, los niños, los inmigrantes, las minorías religiosas y los miembros de la comunidad LGBTQ+.
Incluso, las gafas de Meta se podrían utilizar para identificar y acosar a ejecutivos corporativos y empleados públicos.
En concreto, la coalición instó a Meta a detener de inmediato y a repudiar públicamente sus planes de equipar sus gafas de las marcas Ray-Ban y Oakley con tecnología de reconocimiento facial.
Las organizaciones advierten que las gafas equipadas con esta tecnología permitirían a cualquier persona que las utilice a identificar por su nombre a cualquier desconocido que se encuentre en su proximidad, incluso en protestas, clínicas médicas y establecimientos comerciales.
Además, advierten que la información recogida podría ser vinculada a bases de datos que contienen una gran cantidad de información sensible sobre el empleo, los hábitos, la salud y las relaciones de la persona identificada.
Cody Venzke, abogado principal del Proyecto de Discurso, Privacidad y Tecnología de la ACLU, sostuvo en un comunicado que el plan es “intrínsecamente invasivo y poco ético”.
“Integrar esta tecnología en unas gafas de consumo aumentaría drásticamente el riesgo de perjuicio para los individuos, las familias y nuestra propia democracia”, añadió.
Por su parte, Kade Crockford, directora de programas de tecnología y justicia de la ACLU de Massachusetts, advirtió que los acosadores y estafadores harían “su agosto” con esta tecnología.
También señaló que agentes federales podrían utilizar la información para acosar e intimidar a sus críticos. “Es peligrosa y distópica, y Meta debe repudiarla”.


