Los ministros de Exteriores de Estonia, Letonia y Lituania denunciaron una “campaña de desinformación” rusa que los acusa, sin pruebas, de permitir el paso por su espacio aéreo de drones ucranianos destinados a atacar territorio ruso.
En un comunicado conjunto, rechazaron categóricamente esas afirmaciones y subrayaron que nunca autorizaron el uso de su territorio para lanzar ataques. Además, exigieron a Moscú que ponga fin a su guerra de agresión contra Ucrania y retire por completo sus tropas.
Los tres países informaron de su postura a los encargados de negocios rusos en sus capitales. El canciller ucraniano, Andrí Sibiga, agradeció el respaldo báltico y afirmó que las mentiras del Kremlin buscan quebrar la unidad y debilitar la determinación occidental. Moscú, por su parte, advirtió que responderá si algún país cede su espacio aéreo para operaciones contra Rusia.


