El FMI advierte que la inestabilidad en Oriente Medio tras ataques de EE.UU. e Israel contra Irán pone en jaque la economía global. El cierre del estrecho de Ormuz y ataques a buques amenazan con disparar el precio del petróleo y la inflación.
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AFP. Muchos países están atentos al impacto en los precios de la gasolina debido a la inestabilidad en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, con el vital estrecho de Ormuz prácticamente cerrado y varios buques atacados.
La guerra en Oriente Medio está poniendo “a prueba una vez más” la resiliencia económica mundial, afirmó ayer jueves en Bangkok la directora del FMI, Kristalina Georgieva.
“Si este conflicto se prolonga, es evidente que podría afectar a los precios mundiales de la energía, la confianza de los mercados, el crecimiento y la inflación, y suponer nuevas exigencias para los responsables políticos de todo el mundo”, aseguró Georgieva durante una transmisión en vivo de la conferencia “Asia en 2050” celebrada en la capital tailandesa.
Estados Unidos e Israel comenzaron a lanzar ataques contra Irán el sábado, en los que murió su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. La ofensiva desencadenó una ola de represalia de Teherán en todo el Golfo.
El conflicto en esta región rica en recursos ha provocado una subida vertiginosa de los precios mundiales del petróleo y ha sumido a los mercados en el caos.
“Nos encontramos en un mundo en el que las crisis son más frecuentes e inesperadas, y llevamos bastante tiempo advirtiendo a nuestros miembros de que la incertidumbre es ahora la nueva normalidad”, añadió Georgieva.
“Es posible que nos encontremos en un período prolongado de inestabilidad”, continuó.
En su opinión, la seguridad energética está “en juego” para la mayor parte de Asia, al señalar que los mercados han fluctuado “como una montaña rusa en los últimos días”.
“Por lo tanto, cuanto antes veamos el final de la calamidad, mejor para todo el mundo”, consideró.


