En la previa al Día de los Enamorados, las uñas se convierten en un detalle central del look. Tonos clásicos renovados, diseños delicados y propuestas versátiles marcan las preferencias. La experta en uñas Shirley Báez analizó qué eligen hoy las clientas y cómo adaptar las tendencias a un estilo elegante y actual.
A medida que se acerca el 14 de febrero, los tonos románticos vuelven a ocupar un lugar protagónico en los salones de uñas. Según explicó la especialista Shirley Báez, los colores más solicitados en esta fecha siguen siendo los rojos, rosados y nudes, aunque con una clara inclinación hacia versiones más suaves y refinadas.
El rojo, asociado históricamente al Día de los Enamorados, mantiene su vigencia, aunque se presenta renovado. Báez indicó que hoy se eligen variantes como rojo cereza, vino o acabados especiales como cat eye y cromados, que modernizan un clásico sin desplazarlo. “El rojo nunca pasa de moda, solo cambia la forma de llevarlo”, señaló.
En cuanto a los estilos, el minimalismo gana terreno. Las clientas buscan propuestas románticas pero sutiles, con pequeños corazones, líneas finas o detalles puntuales que no saturen el diseño. Las francesitas reinventadas, el baby boomer y el efecto glaseado aparecen como opciones recurrentes, especialmente para quienes prefieren un look delicado y atemporal.
Respecto a las formas y largos, predominan las uñas almendradas cortas o medias y la cuadrada suave. Báez explicó que el largo extremo perdió protagonismo frente a diseños más cómodos y funcionales, pensados para el uso cotidiano y con mayor durabilidad.
Los símbolos clásicos de San Valentín, como corazones y motivos románticos, siguen presentes, aunque reinterpretados. “Antes se cargaban todas las uñas, hoy se elige un solo detalle o se combina con bases neutras”, precisó la experta, destacando una estética más equilibrada.
Las redes sociales cumplen un rol clave en la elección del nail art. Pinterest, TikTok e Instagram inspiran a las clientas, que llegan con referencias de tendencias como aura nails, glazed nails o francesas creativas. Sin embargo, Báez subrayó que no todo lo viral se adapta a todas las personas, por lo que la asesoría profesional resulta fundamental.
La especialista aconsejó apostar por una base clásica y sumar un detalle mínimo para mantenerse en tendencia sin exagerar. “Menos es más. Un pequeño acento romántico alcanza para lograr un resultado elegante y actual”, afirmó.
Para quienes buscan un diseño que funcione más allá del 14 de febrero, recomendó opciones versátiles como nudes rosados, blanco perlado, baby pink, baby boomer o francesas modernas con brillo sutil. “Son estilos que no cansan y combinan con cualquier ocasión”, concluyó.



