Aratirí es un proyecto familiar liderado por la paraguaya Gloria Mariela Sosa Benítez en Madrid, dedicado a la elaboración de preparados naturales para mate y tereré, que busca preservar las tradiciones, generar trabajo para compatriotas y consolidarse como un espacio de encuentro cultural.
Vivir lejos del país no borra las costumbres. Desde Madrid, Gloria Mariela Sosa Benítez sostiene un vínculo cotidiano con Paraguay a través de Aratirí, un emprendimiento que nace de la nostalgia y se transforma en una herramienta para mantener vivas las tradiciones vinculadas al mate y al tereré entre la comunidad paraguaya en España.
La iniciativa surgió impulsada por el acompañamiento de familiares y amigos cercanos, quienes reconocieron el valor de los preparados y la animaron a compartirlo. Lo que comenzó como una experiencia doméstica encontró rápida aceptación, creciendo gracias a la recomendación directa y al interés de quienes buscaban sabores auténticos. Actualmente, Aratirí cuenta con la infraestructura que exige sanidad, lo que le permite operar de manera formal y proyectar su desarrollo a mediano plazo.
Sosa Benítez explicó que la decisión de emigrar estuvo marcada por la búsqueda de estabilidad económica y un futuro mejor para sus hijos. Gloria llegó a España en 2003, en un contexto donde acceder a productos paraguayos resultaba complejo y la distancia con la familia se sentía con mayor intensidad.
Con el tiempo, la presencia de compatriotas y emprendimientos similares permitió reconstruir ese lazo con la tierra natal, aunque la ausencia de los encuentros familiares, especialmente los domingos compartidos, sigue siendo una de las nostalgias más profundas.
Cada mezcla elaborada en Aratirí está guiada por el respeto a lo tradicional. Los ingredientes seleccionados evocan recuerdos familiares y momentos compartidos, con la intención de que cada sorbo se acerque a la ronda de mate con la madre, las hermanas, los tíos y las primas. Para su impulsora, estos sabores representan una forma de preservar la identidad y transmitirla a nuevas generaciones, incluso lejos del territorio de origen.
La respuesta del público supera las expectativas iniciales. La difusión del emprendimiento genera mensajes de apoyo y reconocimiento, que refuerzan la convicción de que los proyectos nacidos desde la identidad pueden crecer fuera del país. En Madrid, además, personas de otras nacionalidades se interesan por el ritual del mate y el tereré, consultan sobre su preparación y sabores, generando un intercambio cultural constante.
Aunque hoy Aratirí funciona como un emprendimiento familiar, la intención es expandirlo y convertirlo en un local físico. El objetivo es brindar oportunidades laborales a otros paraguayos, como también consolidar un espacio que funcione como punto de encuentro para compatriotas y para extranjeros interesados en conocer más sobre la cultura y las tradiciones del Paraguay. Desde Madrid, la identidad se adapta al contexto, pero se mantiene viva y proyectada hacia el futuro.


