Sociedad

Entre filtros y expectativas: cómo las redes influyen en la imagen personal

Las plataformas digitales influyen cada vez más en la forma en que las personas se perciben y se valoran. Entre estilos de vida idealizados y rutinas…

| Por La Tribuna
Los hábitos de fitness de redes no son un estándar único que seguir.

Las plataformas digitales influyen cada vez más en la forma en que las personas se perciben y se valoran. Entre estilos de vida idealizados y rutinas perfectas, la psicología advierte sobre los efectos emocionales de la comparación constante y la necesidad de construir una relación más consciente con el consumo digital.

La psicóloga Daysy Velázquez explicó que las redes sociales inciden de manera directa en la construcción de la imagen personal y en la forma en que las personas se perciben a sí mismas. A través de videos, fotos y contenidos aspiracionales, plataformas como Instagram, TikTok, X y Pinterest suelen mostrar modelos de vida, cuerpos y estilos que se presentan como deseables o correctos.

En este contexto, Velázquez analizó cómo muchas personas comparan su realidad cotidiana con aquello que observan en redes sociales. La exposición constante a rutinas perfectas, cuerpos hegemónicos o estilos de vida aparentemente alcanzables puede generar la sensación de que ese ideal debería replicarse. Sin embargo, gran parte de ese contenido responde a producciones cuidadosamente planificadas, ediciones visuales y estrategias comerciales dirigidas a públicos específicos.

Prácticas como el skincare, la colorimetría, la meditación o la limpieza de energía aparecen asociadas a una imagen de bienestar permanente. Si bien estas rutinas pueden resultar positivas y beneficiosas, el conflicto surge cuando se las presenta como una obligación o como el único camino válido para sentirse bien, generando presión y autoexigencia.

La idealización constante puede derivar en frustración, comparación permanente y una percepción distorsionada de la propia imagen, afectando la identidad y la autoconfianza. Según Velázquez, este proceso puede provocar una desconexión de las necesidades reales y un malestar emocional silencioso que se intensifica con el consumo continuo de contenidos irreales.

Por ello, la especialista remarca la importancia de desarrollar una mirada crítica frente a lo que circula en redes. Entender que no todo lo que se muestra representa la realidad, consumir contenido de forma consciente y seleccionar aquello que aporta valor permite establecer límites saludables. Utilizar las redes como herramienta informativa, y no como un modelo absoluto de validación personal, es clave para proteger el bienestar emocional.

Reconocer que el valor personal no depende de cumplir ideales externos, sino de respetar los propios procesos y la autenticidad, se vuelve fundamental en un entorno digital donde la comparación es constante. La psicóloga coincidió en que aprender a relacionarse de forma más sana con las redes sociales es hoy una parte central del cuidado emocional y de la construcción de una identidad más sólida y real.

La creación de contenido que vemos en línea tiene una alta producción audiovisual.

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