En una cocina modesta, con el horno de su mamá y una licuadora rota, Hugo Dos Santos empezó a cambiar su vida y la de muchas personas que hoy se alimentan mejor gracias a Nutri Fitness Py. Lo que hoy es una empresa con más de 30 colaboradores, nació hace más de diez años de la necesidad, las deudas y una pregunta insistente: ¿por qué algo tan simple como la mantequilla de maní era un lujo para la mayoría?
Hugo venía del mundo del fitness. Competía a nivel nacional e internacional, conocía la importancia de una buena nutrición y veía cómo, en Europa, la mantequilla de maní formaba parte de la dieta saludable. En Paraguay, en cambio, los frascos que llegaban eran caros, pequeños y casi siempre llenos de azúcar o sal. “Yo veía que acá plantamos maní, que en el súper el maní estaba barato. ¿Cuál era el impedimento?”, se repetía.
A eso se sumaba un panorama personal complicado: tarjetas de crédito en rojo, cuentas que no cerraban y la sensación de que, si no hacía algo distinto, el futuro iba a ser más de lo mismo. Con los últimos 18 mil guaraníes que le quedaban compró varios kilos de maní y se propuso un desafío: crear un producto sano y accesible, pensado para personas con necesidades específicas, como diabéticos, celíacos y quienes debían seguir dietas especiales.
El primer lote lo hizo de noche, tostando el maní en el horno familiar y procesándolo en una licuadora a medio funcionar. En frascos reciclados de café y mermelada envasó sus primeras mantequillas. La mitad las regaló, la otra mitad las vendió. El boca a boca hizo el resto: en el pequeño nicho del fitness donde él se movía comenzó a correrse la voz de esa mantequilla de maní cremosa, sin azúcar, sin lactosa y libre de gluten.
Durante años, Hugo fue “el hombre orquesta” del emprendimiento. Producía, envasaba, respondía mensajes y hacía los repartos. Recién en el 2019 se animó a dar el siguiente paso: contrató a una señora del barrio para que le ayudara en la producción y gestionó un motocarro prestado para mejorar las entregas. También tomó una decisión valiente: renunció a su trabajo “normal” para apostar todo a Nutri Fitness Py.
Y cuando finalmente se lanzó de lleno… llegó la pandemia. Lejos de frenarlo, esa crisis fue el punto de quiebre que lo obligó a repensar el negocio. Mientras muchos cerraban, él buscó cómo llegar de forma directa al cliente final, ajustó procesos y se enfocó en el delivery. Esa elección marcó un antes y un después.
Hoy Nutri Fitness Py es una empresa con más de 30 personas en su equipo y repartidores que realizan más de 300 entregas diarias entre clientes mayoristas y minoristas: gimnasios, tiendas de suplementos y familias que eligieron cambiar su manera de alimentarse.
La mantequilla de maní sigue siendo la estrella, pero ahora llega en potes grandes y en una variedad que enamora: tradicional, cacao tipo chocolate, vainilla natural, coco con canela, capuccino y crunchy. A pedido de sus clientes, también sumaron mantequilla de almendra y de chía, siempre con la misma premisa: ingredientes naturales, sin azúcar añadida y sin gluten, pensados para quienes necesitan cuidar cada detalle de su dieta.
Entre sus consumidores habituales hay deportistas, personas con celiaquía o alergias alimentarias y muchos niños con intolerancia a la proteína animal, cuyos padres encuentran en estos productos un aliado diario. Para ellos, que antes pagaban caro por frascos diminutos que se terminaban en dos cucharadas, la propuesta de Nutri Fitness Py representa algo más que un cambio de marca: es la posibilidad de sostener en el tiempo una alimentación saludable.
Sus productos ya están presentes en alrededor de 70 locales de la cadena “digis”. Pero el corazón del negocio sigue siendo el contacto directo: se puede pedir por delivery con un costo unificado de 10.000 guaraníes para todo el área de cobertura, e incluso con la posibilidad de exonerar el envío cuando el pedido incluye más productos. Los pedidos se realizan al WhatsApp 0972 222 490, la línea que muchos ya asocian con salud, sabor y también esperanza.
De aquellas noches de horno prestado y licuadora rota a una planta con equipos, personal y presencia en decenas de puntos del país, la historia de Nutri Fitness Py es, ante todo, la historia de creer que se puede. Porque a veces, para cambiar una vida, hace falta solo un puñado de maní, mucha valentía y la decisión de no rendirse.




