Con la finalidad de conocer de primera mano cómo proteger la biodiversidad del Bosque Atlántico del Alto Paraná, convocaron a unos 40 niños para participar de una jornada educativa en la Reserva Natural Tatí Yupí con el fin de conocer el rol de los guardaparques.
Entre senderos, estaciones de aprendizaje y simulaciones de patrullaje, cerca de 40 niños vivieron el fin de semana pasado la experiencia de convertirse en “guardaparques por un día” y conocer el trabajo cotidiano de quienes custodian las áreas protegidas. La actividad se desarrolló en la Reserva Natural Tatí Yupí, en el marco del Día Nacional del Guardaparque.
Inició un recorrido práctico y dinámico, pensado para que los chicos no solo escuchen, sino que experimenten. A lo largo del circuito, fueron conociendo cuáles son las principales tareas que realizan los guardaparques, qué herramientas utilizan en el terreno y cómo se llevan adelante los patrullajes y las acciones de monitoreo ambiental.
Uno de los ejes centrales estuvo puesto en el Bosque Atlántico del Alto Paraná (Baapa), uno de los ecosistemas más biodiversos y, al mismo tiempo, más amenazados del Paraguay. En estaciones temáticas, los niños recibieron información sobre la flora y fauna nativa, aprendieron a identificar especies y conocieron los riesgos que enfrenta el bosque, entre ellos los incendios forestales y la acción humana no controlada.
Cada nuevo conocimiento adquirido fue registrado en un “pasaporte” que los chicos iban sellando a medida que avanzaban por las distintas postas. Ese detalle simbólico reforzó la idea de misión cumplida y transformó el recorrido en un desafío lúdico, con contenido ambiental concreto.
La actividad culminó con una simulación de patrullaje por los senderos de la reserva. Guiados por guardaparques y educadores ambientales, los niños reprodujeron algunas de las rutinas básicas de control y observación que se realizan en las áreas protegidas. La experiencia permitió dimensionar el esfuerzo que implica cuidar estos espacios y la responsabilidad que conlleva protegerlos de amenazas constantes.
El rol del guardaparque, muchas veces invisible para la sociedad, quedó en primer plano durante la actividad. Los niños pudieron entender que se trata de una labor que incluye vigilancia, investigación, educación y respuesta ante emergencias.
La experiencia en Tatí Yupí se suma a una serie de iniciativas que buscan acercar a la comunidad a las áreas protegidas y reforzar el vínculo entre conservación y educación.



