El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) avanza en la aplicación de un acuerdo internacional que busca disminuir progresivamente el uso de gases refrigerantes perjudiciales, en un esfuerzo conjunto por proteger la capa de ozono y mitigar el cambio climático.
Paraguay continúa avanzando en el cumplimiento de sus compromisos ambientales internacionales mediante la implementación de la Enmienda de Kigali, un acuerdo complementario al Protocolo de Montreal que apunta a la reducción gradual de gases refrigerantes con alto poder de calentamiento global. La iniciativa es impulsada en Paraguay por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) y se enfoca tanto en la protección de la capa de ozono como en la mitigación de los efectos del cambio climático.
La Enmienda de Kigali entró en vigor el 1 de enero del 2019. Con su plena implementación, la Enmienda de Kigali puede evitar hasta 0,4 °C de calentamiento global a fines de este siglo mientras se continúa protegiendo la capa de ozono. En ese sentido, contribuirá sustancialmente a los objetivos del Acuerdo de París.
Llamada así porque fue firmada en la ciudad de Kigali, establece la disminución progresiva de los hidrofluorocarbonos (HFC), sustancias ampliamente utilizadas en heladeras y acondicionadores de aire. La reducción del uso de estos gases resulta clave para enfrentar el aumento de la temperatura del planeta.
Gases están presentes en la vida cotidiana
Estos compuestos están presentes en numerosos aspectos de la vida cotidiana. Se encuentran también en los frigoríficos industriales y en toda la cadena de frío que permite conservar alimentos, medicamentos y vacunas. Carnes, frutas, lácteos y productos farmacéuticos dependen de estos sistemas de refrigeración para llegar en condiciones adecuadas a los consumidores.
Desde el Mades explican que este trabajo de reducción de gases contaminantes se realiza de manera “constante y silenciosa”.
En ese contexto, Gilda Torres, directora general del aire del Mades, advirtió sobre el uso del denominado “gas ecológico”. Explicó que si bien este tipo de gas no perfora la capa de ozono, presenta un alto impacto climático debido a su contribución al efecto invernadero. “Es una solución parcial, ya que resuelve un problema, pero genera otro”, señalaron desde la cartera ambiental.
Como alternativas más sostenibles, se promueve el uso de gases con menor impacto ambiental, como el R290 (propano), el butano, el isobutano y el R32. Algunos electrodomésticos que utilizan estos gases ya se comercializan en Paraguay, aunque todavía no son los más difundidos en el mercado local. Paralelamente, se impulsa la adopción de equipos con tecnología inverter, que permiten un menor consumo de energía eléctrica y una mayor eficiencia.
Aconsejan empezar por buenas prácticas de refrigeración
Actualmente, el Mades trabaja de manera directa con unos 100 técnicos en refrigeración en distintos puntos del país, promoviendo estándares adecuados de instalación y mantenimiento.
En ese marco, se destaca la importancia de que los técnicos sean certificados por el Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (INTN). La certificación garantiza que los profesionales cuenten con los conocimientos necesarios para manipular los equipos y gases refrigerantes.
El Proyecto Kigali será lanzado oficialmente el martes 10 de febrero a las 10:30, con el objetivo de dar a conocer sus alcances. La iniciativa contempla la promoción de tecnologías más limpias, en línea con los compromisos asumidos por el país desde hace varios años.
Finalmente, Gilda Torres indicó que la ciudadanía cumple un rol clave: el de informarse sobre el tipo de gas que utilizan los equipos que compran y optar por técnicos certificados para las instalaciones. Estas son acciones sencillas pero concretas que contribuyen a la mitigación del impacto climático.


