Tras una intensa jornada de combate, el comandante Marco Almada del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CVBP) confirmó que el incendio en la zona de Villa Hayes fue completamente controlado ayer a las 18:00 horas. El operativo, que inició a las 07:00 de la mañana, requirió una respuesta interinstitucional debido a la dificultad de acceso por tierra. Ante la falta de caminos rápidos, el cuerpo de bomberos activó a la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y a las Fuerzas Militares, desplegando un contingente de 150 profesionales. La estrategia combinó incursiones helitransportadas de personal y el uso de tecnología aérea para el enfriamiento de los focos más críticos.
Uno de los pilares de la intervención fue el uso del sistema Bambi, una herramienta de la Fuerza Aérea que consiste en un gran contenedor de agua anclado a helicópteros. Este equipo permite realizar descargas precisas sobre el terreno mientras el personal en tierra realiza las tareas de contención. Según explicó el comandante en La tribu 650 AM, el agua se extrae directamente del Río Paraguay para optimizar los tiempos de respuesta. No obstante, Almada advirtió que el sistema Bambi no es la solución definitiva por sí solo, sino un complemento esencial al trabajo constante del personal de tierra.
Humo local y el debate sobre los recursos aéreos
Respecto a la densa humareda que afectó a Asunción y ciudades vecinas como Mariano Roque Alonso y Villa Hayes, el comandante desmintió que se tratara de humo proveniente de países vecinos. Según las mediciones, un viento del noreste arrastró la "fumareda" del incendio de siete kilómetros directamente hacia la capital paraguaya e incluso hacia territorio argentino. Esta situación evidenció la magnitud del siniestro, cuyo origen fue atribuido en un 97% a la irresponsabilidad humana, ya sea por quemas de limpieza mal controladas o por actos vandálicos.
Ante la consulta de por qué el cuerpo de bomberos no cuenta con aeronaves propias, Almada fue tajante sobre las limitaciones presupuestarias. Mantener un helicóptero operativo conlleva una inversión millonaria que los bomberos voluntarios, quienes dependen en gran medida del apoyo ciudadano, no pueden sostener. Actualmente, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP) administra unos 3 millones de dólares anuales para 140 cuarteles en todo el país, una cifra insuficiente para la adquisición y mantenimiento de flota aérea propia, por lo que la dependencia de la Fuerza Aérea es total en estos casos.
Coordinación interinstitucional como modelo regional
A pesar de las carencias materiales, el comandante destacó el nivel de coordinación alcanzado entre las diferentes fuerzas del Estado. Según el profesional, otros países de la región observan con interés el modelo paraguayo, donde bomberos, militares y la SEN han logrado trabajar de forma operativa y conjunta tras años de perfeccionamiento en protocolos de emergencia. Esta unión de fuerzas fue determinante para evitar que los focos de calor se reactivaran durante la noche y para garantizar que el frente de fuego no avanzara hacia zonas pobladas.
Finalmente, el comandante Marco Almada instó a la ciudadanía a tomar conciencia sobre la peligrosidad de las quemas de pastizales en condiciones climáticas adversas. Si bien hoy a tempranas horas los focos de calor tienden a enfriarse, el riesgo de reactivación aumenta considerablemente a medida que suben las temperaturas durante la jornada. En conclusión, el éxito del operativo en Villa Hayes reafirma la necesidad de leyes más estrictas contra los delitos ambientales y un mayor soporte financiero para los rescatistas que arriesgan su vida en cada temporada de incendios.


