El director de tránsito de la Municipalidad de Lambaré, Carlos Cáceres, aclaró que el espacio donde se erige el monumento a la Burrerita, en la intersección de las avenidas Luis María Argaña y Cacique Lambaré, no funciona técnicamente como una rotonda. Según explicó en La tribu 650 AM, la instalación es exclusivamente un monumento conmemorativo, aunque muchos conductores la utilizan erróneamente para realizar giros. El debate sobre su permanencia cobró fuerza tras un reciente accidente protagonizado por una unidad de transporte público, que resultó en una mujer con el cuero cabelludo desprendido y lesiones gravísimas.
Ante la consulta sobre un posible dictamen, el director señaló que existen dos alternativas principales. La primera es el traslado del monumento a otro sitio mediante una ordenanza municipal y un debate en la junta legislativa. La segunda opción contempla mantener la estructura pero reforzando la señalización para eliminar cualquier tipo de confusión. No obstante, Cáceres subrayó que la prioridad absoluta es la seguridad vial, la cual debe velar primero por la vida de los peatones y conductores, y en segundo lugar por su integridad física.
Imprudencia del transporte público y falta de señalización
Respecto al accidente que detonó la polémica, el director calificó como un "despropósito tremendo" la maniobra del conductor del colectivo. Según el reporte, el chofer se posicionó en el carril derecho e intentó girar a la izquierda, una acción prohibida que derivó en la tragedia. Actualmente, el caso se encuentra bajo investigación del Ministerio Público debido a la gravedad de las lesiones, mientras que en el ámbito municipal se espera la apertura de un sumario administrativo y la intervención del Juzgado de Faltas para aplicar las sanciones correspondientes.
Por otro lado, el funcionario reconoció que la señalización actual en la zona es insuficiente, lo que contribuye a que los conductores asuman que se trata de una rotonda convencional. Para solucionar este dilema, la Dirección de Tránsito trabaja en conjunto con la Dirección de Urbanismo. Ambas dependencias buscan determinar si el espacio es apto para una readecuación física o si la mejor salida es la mudanza definitiva de la icónica escultura. "Queremos que se olviden totalmente de que podría ser una rotonda", sentenció el director, insistiendo en que la imprudencia es el factor determinante en las estadísticas de siniestralidad de la ciudad.
Hacia una solución urbanística definitiva
El debate no solo es vial, sino también cultural, ya que el monumento evoca la memoria de las trabajadoras históricas que abastecían el Mercado 4. Sin embargo, la presión ciudadana por mayor seguridad en una de las bocacalles más transitadas de Lambaré ha obligado a las autoridades a reconsiderar la ubicación de la obra. Cáceres indicó que, de mantenerse en el lugar, se deberá implementar una orientación visual mucho más agresiva para evitar que los conductores realicen giros indebidos que pongan en riesgo a terceros.
Finalmente, el director de tránsito enfatizó que cualquier cambio profundo deberá pasar por el filtro de los legisladores municipales. En conclusión, el destino de la Burrerita se definirá en las próximas semanas, dependiendo de si se prioriza el valor histórico del emplazamiento actual o la necesidad técnica de fluidez en una avenida que ya no soporta la estructura tal como está concebida.


