El país da un gran paso en materia de urbanismo y bienestar animal al avanzar hacia un modelo habitacional que incorpora a las mascotas como integrantes del núcleo familiar. La iniciativa se apoya en una alianza estratégica entre la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal y el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, con el objetivo de trasladar este enfoque a los futuros proyectos de vivienda social.
El acuerdo apunta a cumplir con la Ley 7.513/25 y plantea un cambio de mirada sobre lo que se entiende por vivienda digna. Ya no se trata solo de paredes, techo y servicios básicos, sino de espacios pensados para la convivencia responsable entre personas y animales.
Uno de los ejes centrales es la incorporación de criterios “pet-friendly” en el diseño urbano. Los proyectos habitacionales prevén áreas verdes, patios y espacios comunes adaptados para la tenencia responsable, buscando reducir conflictos vecinales y mejorar la calidad de vida dentro de los barrios.
Salud y educación en territorio
La iniciativa también contempla jornadas móviles de vacunación, desparasitación y castración, que se desarrollarán en los propios complejos habitacionales. A esto se suma el asesoramiento técnico a profesionales del área de arquitectura y urbanismo, con el fin de generar entornos seguros y sostenibles para los animales.
Además se prevé el lanzamiento de campañas de sensibilización orientadas a promover el respeto animal y la convivencia responsable como parte de la vida barrial.
Desde las instituciones involucradas destacaron que el acuerdo no solo representa un avance administrativo, sino un cambio cultural. El reconocimiento de las mascotas como seres sintientes y parte de la familia posiciona al país en una nueva etapa del urbanismo, donde la planificación urbana incorpora dimensiones sociales y éticas que hasta ahora habían quedado al margen del diseño de la vivienda pública.


