El concejal Javier Pintos (ANR-independiente) presentó un proyecto en el que pretende destinar el 30% del impuesto a la construcción a la compra de terrenos privados para crear nuevas plazas. El fin es poner en práctica la mitigación ambiental y, a la vez, ampliar espacios verdes en Asunción.
El concejal municipal Javier Pintos (ANR–independiente) presentó un proyecto de ordenanza que propone dar un uso específico al dinero de los impuestos que pagan los desarrolladores inmobiliarios por construir. El objetivo es mitigar el impacto ambiental del crecimiento edilicio y, a la vez, generar nuevos espacios verdes para la ciudadanía.
Según explicó el edil, la iniciativa plantea que todos los edificios que se construyan en Asunción continúen pagando el impuesto a la construcción, como de hecho se realiza actualmente, pero que el 30 % de esos recursos sea destinado exclusivamente a la compra de terrenos privados, en los que se creen plazas para el esparcimiento de la gente. “Se busca que la municipalidad le dé un buen uso al dinero de los impuestos y que, finalmente, se aplique la mitigación ambiental”, señaló el concejal Javier Pintos en entrevista con La Tribuna.
Compensar el crecimiento edilicio
De acuerdo con el proyecto, ese porcentaje de la recaudación deberá estar “blindado”, es decir, no podrá ser utilizado para otros fines. Actualmente, esos recursos son rendidos de manera general por la intendencia, pero no hay una afectación específica vinculada a la compensación urbana o ambiental.
La propuesta surge como respuesta al acelerado crecimiento edilicio que experimentó la capital en las últimas décadas, especialmente en barrios tradicionales como Villa Morra, Recoleta, Ycuá Satí, Carmelitas, Los Laureles y Santísima Trinidad, donde la construcción en altura creció exponencialmente y redujo el arbolado urbano, así como la disponibilidad de espacios verdes.
Datos municipales indican que Asunción cuenta hoy con entre 500 y 600 edificios en altura, y solo en 2024 se aprobaron más de 280 nuevos proyectos de construcción. Este crecimiento también se reflejó en la recaudación; los ingresos por impuestos vinculados a la construcción pasaron de G. 43.872 millones en 2022 a G. 84.000 millones al cierre de 2024.
Sin embargo, ese aumento de recursos no fue acompañado por políticas concretas de compensación ambiental. Es en este contexto que el proyecto de ordenanza propone la creación de un Fondo Municipal para la adquisición de inmuebles destinados a parques, como una herramienta para garantizar lugares de esparcimiento para los vecinos.
Proyecto va por buen camino
El proyecto ya fue presentado ante el pleno de la Junta Municipal y tuvo una recepción positiva entre los concejales. Posteriormente, fue derivado a las comisiones de Legislación y Presupuesto, donde actualmente se encuentra en estudio. Según adelantó Pintos, el próximo miércoles podría contar con dictamen y luego ser remitido a la intendencia para su aprobación y veto.
La iniciativa apunta a equilibrar el desarrollo inmobiliario con la calidad de vida de los ciudadanos, porque no es suficiente vivir en un departamento lujoso; también se necesita respirar aire puro. Es necesario tener una ciudad saludable, habitable y sostenible.



