Personas privadas de libertad culminaron una capacitación técnica de más de 240 horas en electricidad domiciliaria. El curso, desarrollado en la UPIE con apoyo del SNPP, apunta a ampliar las oportunidades laborales al momento de recuperar la libertad.
En un contexto donde la formación laboral aparece como una de las principales herramientas para reducir la reincidencia, más de 25 personas privadas de libertad de la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE) completaron un curso técnico en electricidad y recibieron sus certificados tras varios meses de capacitación continua.
La iniciativa se desarrolló en el marco de un programa de reinserción social impulsado por el Ministerio de Justicia, en coordinación con el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP).
La formación abarcó más de 240 horas de clases teóricas y prácticas, con contenidos orientados al desempeño como ayudante de electricista e instalador electricista domiciliario. Durante el proceso, los participantes adquirieron conocimientos técnicos básicos, normas de seguridad y prácticas habituales del rubro, con el objetivo de contar con una salida laboral concreta una vez cumplida la condena.
El curso estuvo a cargo del instructor del SNPP, Julio Franco, quien acompañó de forma permanente a los internos durante las distintas etapas del aprendizaje. La modalidad combinó clases dentro del establecimiento con ejercicios prácticos, adaptados a las condiciones propias del entorno penitenciario.
Capacitación como herramienta de cambio
La entrega de certificados se realizó en un acto sencillo, pero cargado de significado para los egresados. Para muchos de ellos, se trató de la primera certificación formal obtenida en su vida adulta.
Autoridades del ámbito penitenciario coincidieron en señalar que la educación y la capacitación técnica representan un pilar central en los procesos de reinserción social. Sin apelar a discursos formales, el mensaje giró en torno a la necesidad de ofrecer alternativas reales que permitan cortar con ciclos de exclusión y reincidencia.
Participaron del acto el director general de Establecimientos Penitenciarios, coronel (R) Rubén Peña; el director de la penitenciaría, Teófilo Báez; y el encargado de despacho de la Dirección de Bienestar y Reinserción Social, Guido González, además del instructor Julio Franco. La coordinadora de reinserción de la UPIE, María Bareiro, fue la encargada de entregar los certificados a los egresados.
Oficios con salida laboral
El rubro de la electricidad figura entre los oficios con demanda sostenida en el mercado laboral, tanto en trabajos domiciliarios como en pequeñas obras y mantenimiento.
Desde el ámbito penitenciario se destaca que este tipo de programas no solo aporta conocimientos técnicos, sino que también fortalece hábitos de disciplina, responsabilidad y trabajo en equipo. La experiencia acumulada en la UPIE muestra que la formación en oficios mejora las posibilidades de inserción laboral y reduce los niveles de reincidencia.



