La comunidad jesuita y el ámbito académico nacional despiden con mucha trizteza al Padre Jesús Montero Tirado, cuya partida se confirmó en las últimas horas. Montero Tirado fue una de las mentes más brillantes y comprometidas con la formación ética y pedagógica en Paraguay. Su labor como director del Colegio Cristo Rey y su rol como asesor en diversos procesos de reforma educativa lo posicionaron como un referente ineludible para entender la evolución de la enseñanza en el país.
Desde la Fundación Jesuitas destacan su incansable búsqueda de la excelencia humana por encima de la mera acumulación de conocimientos. Montero Tirado no solo formó generaciones de estudiantes, sino que también fue una voz crítica y necesaria en los medios de comunicación. A través de sus columnas instaba constantemente a elevar la vara de la calidad educativa y la transparencia en la gestión pública.
Un legado de pensamiento crítico y valores éticos
El sacerdote jesuita se caracterizó por una visión vanguardista que lograba amalgamar la fe con los desafíos de la modernidad y la tecnología. Su fallecimiento genera una ola de mensajes de gratitud por parte de exalumnos, colegas y autoridades nacionales que reconocen en su figura a un maestro de vida. Sus aportes bibliográficos sobre pedagogía quedan como una hoja de ruta para quienes buscan transformar el sistema de enseñanza paraguayo desde una base humanista.
Se espera que el velatorio se realice en la Parroquia Cristo Rey, sitio que fue su hogar espiritual y operativo durante gran parte de su trayectoria. La comunidad educativa aguarda los detalles oficiales de las honras fúnebres para rendir el último adiós a quien dedicó su existencia a la construcción de una sociedad más justa a través del pensamiento y la educación.


