Locales

Técnico de la EBY advierte riesgo de un “nuevo Ypacaraí” en Encarnación

ENCARNACIÓN. El jefe del Sector Medio Ambiente, Margen Derecha de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), José Alvarenga, responsabilizó a las administ…

| Por La Tribuna
Vista aérea del subembalse del arroyo Poti’y, donde se observa el agua turbia y la proliferación de plantas acuáticas. (Gentileza)

ENCARNACIÓN. El jefe del Sector Medio Ambiente, Margen Derecha de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), José Alvarenga, responsabilizó a las administraciones municipales por la falta de control sobre el sistema cloacal urbano, situación que, según advirtió, provoca “una grave contaminación en el subembalse del arroyo Poti’y, con características similares a las registradas en el lago Ypacaraí”.

“Nosotros vendemos energía y somos los más interesados en la calidad del agua de nuestro embalse, pero lo que está pasando en el arroyo, con las malezas acuáticas, es consecuencia directa de la descarga de cloacas sin tratamiento”, señaló el técnico.

Alvarenga sostuvo que la intendencia municipal es la responsable del sistema cloacal urbano y que allí se encuentra el punto crítico que hoy no se está resolviendo. “Cuando no hay control, la contaminación termina inevitablemente en el subembalse”, explicó.

Indicó que, en el caso del subembalse de Encarnación, la EBY cumple con su responsabilidad a través de la limpieza del espejo de agua, la remoción de malezas acuáticas y el mantenimiento operativo del sistema. Sin embargo, advirtió que estas acciones resultan insuficientes frente a la magnitud del problema.

“Hoy existen 69 estaciones de bombeo, pero no alcanzan, porque en gran parte de la ciudad la red cloacal está conectada de manera irregular a la red pluvial”, afirmó.

Agregó que la EBY realiza su trabajo y que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) cumple su rol de control ambiental, pero reiteró que la responsabilidad directa del sistema cloacal urbano recae en los municipios.

Advertencia técnica, ambiental y sanitaria

Alvarenga cuestionó la falta de fiscalización sobre talleres, hoteles y comercios que vierten efluentes sin tratamiento adecuado. “Muchos deberían contar con plantas de tratamiento propias y no las tienen. El encargado de fiscalizar todo eso es el municipio”, apuntó.

Señaló que la EBY invierte millones de dólares en tareas de limpieza y remoción de biomasa, pero que el exceso de nutrientes, principalmente nitrógeno y fósforo, que ingresan al subembalse por descargas cloacales sin tratar genera un proceso de eutrofización, favoreciendo la proliferación de algas y plantas acuáticas.

“El municipio es el que debe controlar las conexiones clandestinas de desagüe cloacal a la red pluvial. En términos claros, materia fecal humana, detergentes y efluentes cloacales van directo al arroyo”, explicó.

Recordó que la EBY construyó un vertedero y una planta de tratamiento, pero insistió en que los controles diarios y el ordenamiento urbano son responsabilidad municipal. “El problema de fondo es la cloaca que se tira sin control. Si eso se frena, se evitan estos escenarios y se ahorran millones”, concluyó.

Traerán máquinas especializadas

El técnico adelantó que se gestiona con la margen argentina de la EBY el traslado de maquinaria especializada para la limpieza, aunque aclaró que el proceso implica trámites legales y burocráticos ante cancillerías y organismos de seguridad de ambos países.

“Estamos recurriendo a esto porque la situación se está saliendo de control y supera la planificación prevista”, afirmó.

Papel de la Essap en el tratamiento de aguas residuales

En rigor, el ente responsable del tratamiento de aguas residuales es la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap SA), creada por decreto N.° 16.636 del 11 de marzo de 2002.

Si bien esta institución debería operar las estaciones de bombeo del sistema cloacal de Encarnación, por limitaciones presupuestarias es la EBY la que financia actualmente la operatividad, mediante la tercerización del servicio.

No obstante, esto no exime a los municipios de su responsabilidad en el control de actividades comerciales, industriales y urbanas que vierten residuos al ambiente. El arroyo Poti’y es compartido por Encarnación y Cambyretá, y ambas administraciones tienen competencia directa sobre el control de las actividades que impactan en el curso hídrico.

El subembalse del Poti’y a lo largo de la avenida perimetral Augusto Roa Bastos, en el perfil estede Encarnación.

También te puede interesar

Últimas noticias