Según explicó a La Tribuna, el Director Nacional Interino de la Dinavisa Jorge Iliou, se vienen realizando inspecciones casi semanales en zonas sensibles como Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero. En esos operativos se detectó la venta del medicamento en lugares no habilitados, desde comercios informales hasta “mesiteros”, una práctica que deriva en decomisos inmediatos y sanciones.
El principal riesgo, advierten, no está en la molécula en sí, sino en la ruptura de la cadena de frío de este medicamento. La tirzepatida debe conservarse entre 2 y 8 grados. Exponerla al sol o almacenarla sin refrigeración altera su composición y puede volverla peligrosa. “Después alguien se aplica ese producto degradado y ahí sí aparecen los problemas de salud”, remarca.
También alertó sobre la posibilidad de falsificaciones, especialmente en zonas de frontera, e incluso el ingreso ilegal de productos desde Asia. Por eso, además de controlar farmacias y distribuidoras, se trabaja con el Ministerio Público en procedimientos contra redes de comercialización clandestina.
En Paraguay, la tirzepatida está autorizada y se vende bajo receta médica, explicó. Existen varias marcas habilitadas, producidas por laboratorios nacionales de trayectoria. “Miles de dosis ya fueron utilizadas sin inconvenientes. Uno o dos casos mal administrados no pueden instalar la idea de que el producto es inseguro”, subrayan.
Tratamiento de enfermedades concretas
El doctor Federico Fariña, coordinador médico del Programa Nacional de Diabetes, explica que la tirzepatida no es un fármaco estético ni una solución rápida para bajar de peso. Es un tratamiento para enfermedades concretas.
La droga actúa imitando hormonas intestinales que regulan el apetito y la saciedad, además de mejorar la secreción de insulina. Está indicada para personas con diabetes tipo 2 y para pacientes con obesidad o sobrepeso acompañado de otras enfermedades. “No son inyectables para adelgazar, son medicamentos para tratar patologías”, enfatiza.
El problema aparece cuando se usan sin diagnóstico ni seguimiento, entre los efectos adversos más frecuentes se encuentran los gastrointestinales, pero hay uno que preocupa especialmente, como la pérdida de masa muscular, conocida como sarcopenia. “El paciente ve que baja de peso y se alegra, pero puede estar perdiendo músculo y no grasa. Eso es muy negativo y aumenta el riesgo de rebote”, explica Fariña.
Recuerda que el tratamiento debe acompañarse con control de la composición corporal, alimentación adecuada, consumo suficiente de proteínas y ejercicio de fuerza. Sin esos pilares, el medicamento pierde sentido.
Contraindicaciones con patologías y medicamentos
Existen contraindicaciones claras, ya que en estudios con animales se observó un aumento de un tipo específico de cáncer de tiroides, motivo por el cual el fármaco no se indica en personas con antecedentes familiares de carcinoma medular de tiroides. Antes de iniciar el tratamiento, se solicitan estudios como ecografía tiroidea, explica el médico.
Otro punto poco conocido es su interacción con anticonceptivos orales. Al enlentecer el vaciamiento gástrico, la absorción de estos puede disminuir. Por eso, en mujeres en edad fértil se recomienda reforzar la anticoncepción con métodos de barrera, al menos durante los primeros meses.
“La tirzepatida es una herramienta muy noble, pero solo cuando se usa bien”, resume el especialista. En un contexto donde el mercado informal avanza y las redes sociales prometen soluciones mágicas. Sin embargo, sin receta, sin control y sin información, el riesgo no está en el medicamento, sino en cómo se usa.


