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Generación Z se va de vacaciones aunque la empresa no lo autorice

El especialista del empleo, Enrique López Arce, advirtió sobre un fenómeno cada vez más frecuente en Paraguay: los jóvenes de la generación Z que, an…

| Por La Tribuna
Aunque es un tema de debate, este grupo etario prefiere poner en primer lugar su descanso y bienestar personal.

El especialista del empleo, Enrique López Arce, advirtió sobre un fenómeno cada vez más frecuente en Paraguay: los jóvenes de la generación Z que, ante la negativa de las empresas a concederles vacaciones, deciden ausentarse o renunciar sin temor a perder el trabajo, priorizando el tiempo personal.


El mundo del trabajo atraviesa un cambio profundo impulsado por las nuevas generaciones, y Paraguay no es ajeno a esta transformación. Así lo advirtió el especialista en empleo Enrique López Arce, quien analizó para La Tribuna una tendencia creciente entre los jóvenes de la generación Z, caracterizada por una menor tolerancia a las restricciones laborales tradicionales y una nueva escala de prioridades.

Según explicó, para muchos jóvenes, que hoy integran el mercado laboral, la estabilidad en un mismo empleo ya no es un objetivo central. A diferencia de generaciones anteriores, el miedo a perder el trabajo dejó de ser un factor determinante al momento de tomar decisiones. En su lugar, aparecen con mayor fuerza la necesidad de descanso, el disfrute del tiempo libre y la vida personal.

Durante la temporada de verano, este comportamiento se vuelve especialmente visible. López Arce señaló que son cada vez más los casos de jóvenes que solicitan vacaciones con fechas ya definidas para viajar con la familia o amigos. Cuando las empresas no autorizan esos permisos, una parte significativa de estos trabajadores decide ausentarse de igual manera, aun sabiendo que esa decisión puede derivar en el despido.

Más de 50 habrían quedado sin trabajo por vacacionar

El especialista indicó que recibió más de 50 consultas recientes de personas que quedaron sin trabajo por salir de vacaciones sin autorización previa, principalmente en Asunción y el área metropolitana. Todos los casos corresponden a jóvenes de la generación Z, algunos con apenas un año de antigüedad, pero otros incluso con dos, tres o más años dentro de la misma empresa.

Uno de los aspectos más llamativos del fenómeno es que, en varios casos, los jóvenes regresaron tras las vacaciones con la expectativa de retomar sus funciones con normalidad, pese a no contar con el permiso correspondiente. Sin embargo, en la mayoría de las situaciones, las empresas los desvincularon por abandono de trabajo.

Cambiar de trabajo es normal para los más jóvenes

Para López Arce, este tipo de reacciones no deben interpretarse únicamente como falta de compromiso, sino como parte de un cambio generacional más amplio. La generación Z concibe el empleo como una etapa transitoria y no como un vínculo permanente. En ese marco, renunciar y salir en busca de un nuevo trabajo es visto como algo normal, especialmente cuando se trata de empleos con baja remuneración.

Enrique López alertó que los jóvenes pueden subestimar las consecuencias de este tipo de decisiones. Enero y febrero son meses en los que el mercado laboral se mueve con mayor lentitud, por lo que cambiar de empleo no es tan fácil como ellos lo piensan y pueden llegar a pasar largos períodos sin trabajo.

Finalmente, López Arce sostuvo que este escenario obliga a repensar los modelos de gestión laboral. Las empresas deberán adaptarse a comportamientos distintos, incorporando flexibilidad y planes de contingencia, mientras que los jóvenes deberán comprender que el diálogo y la planificación siguen siendo claves en la relación laboral.

Para los jóvenes de la generación Z, dejar un trabajo y conseguir otro es un proceso normal yhasta necesario.

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