El presidente de la Federación de Educadores del Paraguay, Silvio Piris, destacó la importancia del diálogo con el gobierno sobre la reforma de la Caja Fiscal. Dijo que los docentes están dispuestos a negociar y encontrar un equilibrio entre sostenibilidad del sistema y derechos de los trabajadores.
El proyecto de ley “Que establece medidas para la reforma del Sistema de Jubilaciones y Pensiones del Sector Público”, conocido como reforma de la Caja Fiscal, comenzará a regir en 2027 y plantea cambios significativos en la jubilación de docentes, magistrados y fuerzas públicas. Entre los principales ajustes, se establece una edad mínima de jubilación de 57 años, y se propone un aumento de la contribución del trabajador del 16% al 19%, con un aporte adicional del Estado del 3%. La medida busca reducir progresivamente un déficit anual del sistema, estimado en US$ 380 millones.
Silvio Piris, presidente de la Federación de Educadores del Paraguay (FEP), en conversación con La Tribuna, adoptó una postura conciliadora ante el tema: “Nosotros no estamos en contra del diálogo, queremos sentarnos a discutir las propuestas del Gobierno y encontrar un punto intermedio que beneficie a todos. La idea es que la reforma sea sostenible, pero que no perjudique a quienes están próximos a jubilarse”, remarcó.
La edad es el tema de mayor debate
El principal punto de fricción entre los docentes y el Gobierno es la edad mínima propuesta para jubilarse, que podría obligar a los trabajadores a permanecer hasta los 62 años, lejos del promedio actual de jubilación, que es de 51. Además, les preocupa que algunos trabajadores con pocos años de aportes restantes podrían verse obligados a trabajar más tiempo del previsto. Por ello, la FEP presentó ayer martes junto a 22 organizaciones del sector docente, universitario y de Fuerzas Armadas una contrapropuesta solicitando que el debate se postergue hasta marzo, tras el receso parlamentario. Pidieron además que la ley rija únicamente para los nuevos ingresantes al sistema.
Piris explicó que la negociación que proponen es que ellos aporten 3% más sobre el 16% que ya entregan, sumando así 19%. Pero a cambio piden que el Estado, que actualmente aporta 0%, otorgue un 3% y así llegar a un 22% de aporte a la reserva de jubilaciones.
Recordó que esto beneficiará a la Caja Fiscal, pues al haber más aportes se tendrán más ingresos y se irá superando gradualmente el déficit.
El vocero del sector docente enfatizó que están abiertos a buscar alternativas que fortalezcan la Caja sin afectar derechos. El martes último, luego de que los docentes presentaran su contrapropuesta en mesa de entrada del Congreso Nacional, se instaló una mesa técnica con el fin de evaluar medidas que permitan un equilibrio entre recursos y garantías para los trabajadores.
Serán pacíficos mientras sean escuchados
El dirigente también resaltó la necesidad de diálogo responsable y planificación: “No buscamos confrontación ni movilizaciones innecesarias, por eso hoy solo vinimos 300 docentes en una manifestación pacífica a nivel dirigencial. Si no logramos un acuerdo, sí es probable una movilización más amplia o huelga”, advirtió.
Dejó en claro que la intención de los maestros es que la ley entre en vigencia de manera ordenada en el 2027, dejando tiempo para discutir y acordar medidas que sean justas para todos los afiliados. La FEP enfatiza que la negociación constructiva permitirá alcanzar una reforma equilibrada, que sostenga la Caja Fiscal y proteja los derechos de quienes dedicaron años al servicio público.



