La Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) denunció la detección de un presunto esquema de desvío de fondos que operó durante meses desde la administración financiera de la institución y que habría provocado un perjuicio de G. 1.119 millones a la empresa estatal.
El presidente de la institución, Óscar Stark, confirmó que la maniobra fue descubierta a partir de movimientos contables irregulares y derivó en una denuncia formal ante el Ministerio Público y la Procuraduría General de la República.
Según la investigación interna, los involucrados serían un exgerente administrativo y financiero, un extesorero y el hijo de este último, ajeno a la entidad, quienes habrían utilizado comprobantes presuntamente falsos para simular pagos a la Municipalidad de Asunción y transferir luego el dinero a cuentas particulares y de familiares.
Las sospechas surgieron a inicios de enero, tras una operación llamativa registrada en una fecha con mínima actividad administrativa, lo que llevó a ordenar una auditoría exhaustiva de todos los pagos superiores a G. 10 millones. El relevamiento permitió reconstruir la ruta del dinero y confirmar múltiples transferencias irregulares.
Stark solicitó a la Fiscalía el bloqueo inmediato de cuentas y activos, con el objetivo de recuperar al menos parte de los fondos desviados. Los implicados fueron apartados de sus cargos y se inició el proceso judicial de desvinculación.
El caso adquiere mayor gravedad en un contexto de severas restricciones presupuestarias que afectan a Copaco desde hace años.


