Con una masiva presencia de público se abrió el telón de los carnavales encarnacenos, que celebran su edición número 100 con desfiles llenos de ritmo y color. Comparsas, música y baile marcaron una noche vibrante que se extendió hasta la madrugada del domingo.
Encarnación. Ante una presencia masiva de público se abrió el telón de la mayor y más bulliciosa fiesta del país: los carnavales encarnacenos, que este año celebra su edición número 100. La inquietante espera, debido a que el tiempo parecía que jugaría una mala pasada con chaparrones, finalmente fue coronada con un espectáculo que hizo honor a los afamados desfiles de carnaval.
El público vibró y desde las gradas y palcos acompañó bailando y cantando el paso de las sensuales bailarinas de comparsas. Todo fue fiesta y alegría hasta entrada la madrugada del domingo.
El espectáculo ofrecido por los clubes participantes fue un verdadero despliegue de colorido, lujos y belleza. En cada traje y elegante tocado lucido por las figuras principales se podía apreciar la magia de las esmeradas manos de las artesanas y artesanos.
Detrás del espectáculo del cual disfruta el público durante las cinco noches de carnaval existe un impecable y monumental trabajo de coordinación y ejecución por parte de la entidad organizadora de la fiesta, la asociación Club de Clubes.
Primera ronda
Anoche se cumplió la primera de las cinco rondas que se desarrollarán durante la presente edición de los corsos encarnacenos. La fiesta se prologará por cuatro noches más, los días 24 y 31 de enero, y también los días 7 y 14 de febrero.
La ronda inaugural comenzó con la presentación del “rey Momo”, acompañado de la mascota de los carnavales, el lorito “Kiki” y las reinas del carnaval.
Seguidamente hizo su aparición el club Radioparque, con su imponente carroza “Poseidón: El Reino de las Aguas Prohibidas”, encabezada por su reina, Ana Paula Aquino.
La primera comparsa en desfilar fue la del club Universal, que este año presenta como tema alegórico el “Universal Bowl”. La reina del club Universal es la bella Gabriela Miranda.
En el intermedio entre la comparsa del Universal y la del Nacional, un grupo de baile de ueno bank se sumó a la fiesta con su brillo y alegría, seguido con interés por el público.
La comparsa del Nacional, por su parte, rindió tributo a la nostalgia, con su alegoría “Volver a Sentir: Un viaje por las décadas”, con una estelar presentación de su reina, Iara Brítez.
El club Sacachispas entró seguidamente en escena, con una apuesta al ritmo y colorido de la cultura musical mexicana, con su alegoría “México Eterno”. Presidiendo la presentación su bella reina, Sabrina Pecin.
Le siguió la comparsa del tradicional club San Juan, con su alegoría “¡Dale Play! – Que el San Juan suena así”, encabezada por su reina, Ángeles Ríos, seguida de la presentación de la carroza musical Munich Ultra y la actuación del popular dúo brasileño Brenno & Matheus.
El cierre de la primera noche de desfiles estuvo a cargo de la comparsa del club 22 de Septiembre, con su alegoría “Avada Kedavra: El Encanto Mortal”, que hace alusión a la popular saga Harry Potter. La reina del 22 es Sharon Flecha.
Más de un siglo de carnaval
La presente edición de los carnavales es la número 100, pero la fiesta nació mucho antes, en el año 1906, como una iniciativa de quienes integraban el recientemente creado Centro Social de Encarnación, entidad que aglutinaba a los adinerados vecinos de la comunidad.
Para celebrar la abundancia organizaron un “desfile de las flores”, consistente en un paseo que hacían con carros adornados de flores. En su interior iban jovencitas, acompañadas de los caballeros caminando a la par o en su interior, todos elegantemente ataviados.
La práctica fue consolidándose como un rito social que se repetía año a año. El desfile se hacía en la calle principal de la desaparecida “Villa baja” de la ciudad, un sector del casco urbano que concentraba toda la actividad mercantil y financiera en torno al puerto de lanchas de pasajeros que conectaba con la vecina ciudad de Posadas (Argentina).
El estilo fue evolucionando, y abriéndose a la participación de los clubes deportivos que presentaban sus alegorías y sus “reinas”, los barrios, y los participantes individuales, los populares “mascaritas”.
En 1986, a instancias de la Comisión de Cultura de la Municipalidad se crea una primera “comisión de Carnaval”, integrada por representantes de los diferentes clubes deportivos de la ciudad, con reglamentos que dan una forma más orgánica y “oficial” a la organización de la fiesta. Su primer presidente fue César Duda, quien a la sazón se desempeñaba como director de Cultura de la Comuna.
En el 2014 la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) construyó el actual “sambódromo”. Con este nuevo escenario, el espectáculo gana notoriamente calidad en la organización y presentación, con luces y sonidos que antiguamente eran precarios y elementales comparados con la actualidad.










