Desde el Ministerio de la Mujer alertan que muchas mujeres desconocen cómo actuar ante una situación de violencia. Por eso difundieron una ruta de denuncias, que busca guiar en forma práctica a las víctimas para que reciban atención integral, asistencia legal y protección desde el primer llamado a la línea SOS 137.
“Hoy es el entierro de Janeth’i. A esta hora ya la deben estar llevando al cementerio. Pobrecita”, comenta Cinthia a su vecina del refugio del Regimiento de Infantería N.° 14, ubicado en el barrio Tacumbú, de Asunción.
Sus vecinos la conocían como Janeth’i, tenía solamente 18 años y vivía desde hace años en una casita de madera terciada ubicada dentro de este barrio improvisado que se formó dentro del predio militar.
Vivía con su pareja, de 26 años, y que era violentada era un secreto a voces entre los vecinos. Pero nadie podía hacer nada porque ella se negaba a denunciarlo.
Los puñetazos eran cada vez más fuertes, hasta que, la noche del lunes 12 de enero, la paliza fue más allá de lo que Janeth’i pudo resistir. Este hombre que nunca fue denunciado, a pesar de que hubo muchas oportunidades de frenarlo, terminó matando a una joven que nunca tuvo el asesoramiento suficiente para pedir auxilio.
Tristemente, Janeth’i pasa a ser un número más en la inmensa estadística de víctimas de feminicidio en Paraguay. Y aunque un nuevo año nos da esperanza, esta no se refleja en las cifras de asesinatos a mujeres que siguen aumentando cada día.
Conocimiento es muy intangible
Cuando se habla de violencia es común que todos comenten en forma genérica “hay que acudir a la Justicia”. El concepto de justicia es amplio e intangible, pero si hilamos más fino, ¿realmente las mujeres saben a qué institución acudir cuando son violentadas?
El Ministerio difundió recientemente la ruta de la denuncia, una guía clara y resumida que muestra a las víctimas pasos sencillos a seguir desde el momento en que quieren denunciar a su agresor.
Melisa Vargas, abogada de la Dirección General contra Toda Forma de Violencia del Ministerio de la Mujer, reconoció que existe una brecha grande en cuanto a la desinformación. En este sentido, insisten en que se cuenta con la línea 137 SOS Mujer, 137, disponible las 24 horas del día para que cualquier persona pueda llamar a recibir orientación.
Atención integral desde el primer llamado
Una vez que la víctima da el primer paso de comunicarse a esta línea, la derivan al Servicio de Atención a la Mujer (Sedamur), donde le ofrecen atención integral, información y asesoramiento.
La funcionaria comentó que aún está muy arraigada la creencia de que recién cuando la violencia escala a la física se puede denunciar, mientras que la violencia psicológica y económica se normalizan.
La abogada especialista enfatizó que este error hace que las alertas se dilaten, pues las mujeres pierden mucho tiempo antes de finalmente romper el ciclo de violencia.
En este sentido, es muy importante la información, pues da poder a la mujer que, por lo general, al estar siendo violentada pierde autonomía en sus decisiones.
“Luego de llamar al 137, la mujer puede tomar tres acciones: ir a la comisaría, que no necesariamente debe ser jurisdiccional, sino cualquiera que le quede a mano. Luego, debe ir al Juzgado de Paz para obtener medidas de protección de carácter cautelar y urgente con el fin de interrumpir esa situación que no puede esperar”, explicó la experta. Estas medidas cautelares contemplan la exclusión del hogar, el retiro de pertenencias y la orden de alejamiento. Estas se otorgan de manera inmediata a través de los Juzgados de Paz.
Una vez que la mujer acude a estas instancias pasa a obtener el amparo de las leyes 1.600 Contra la Violencia Doméstica y 5.777 de Protección Integral a las Mujeres contra toda Forma de Violencia.
Recién posteriormente viene la instancia penal, donde se desarrolla la investigación a cargo del Ministerio Público.
No es necesario tener dinero para denunciar
Otra de las creencias comunes es que porque no tenés dinero no podés mover una denuncia. Melisa Vargas resaltó en este sentido que las víctimas de violencia no necesitan patrocinio de abogados, sino que solo deben denunciar en forma verbal y las notificaciones se hacen a través de la comisaría para no generarle gastos.
Otra opción válida es acudir al Ministerio de la Defensa Pública, donde las mujeres pueden conseguir asistencia de un defensor público especializado en la Ley 5.777.
Según la jurista, el Ministerio de la Mujer garantiza asistencia psicológica y acompañamiento a las mujeres durante el proceso. También se dispone de albergues para víctimas durante el tiempo que sus vidas corran peligro, donde pueden vivir con sus hijos menores y son asistidas por psicólogas, trabajadoras sociales y abogadas.
El final de su historia no tiene que ser trágico. Recuerde que no son solo moretones, sino que está en juego su vida. Está muy a tiempo de ponerse a salvo, y una simple acción hará la diferencia.











