Historias familiares se convierten en libros para comunidades de Caazapá

Dieciséis historias escritas por niñas, niños y sus familias de Abaí y San Juan Nepomuceno fueron convertidas en libros y quedarán como material perm…

| Por La Tribuna
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“El objetivo central es que la familia se involucre de manera real en el proceso educativo. La educación no se construye solo desde la escuela”, decía Ingrid Molas, coordinadora del proyecto.

Dieciséis historias escritas por niñas, niños y sus familias de Abaí y San Juan Nepomuceno fueron convertidas en libros y quedarán como material permanente en escuelas de su comunidad, mediante el proyecto Mitã Arandu de la Fundación Alda.
Los cuentos surgieron en patios y salas familiares, a partir de vivencias cotidianas, recuerdos y relatos compartidos entre adultos y niños. Este proceso dio origen a 16 libros que hoy integran las bibliotecas escolares de Abaí y San Juan Nepomuceno, en Caazapá. Esto nace como parte del proyecto Mitã Arandu, que está orientado a fortalecer la educación inicial dando participación activa a las familias.

“El objetivo central es que la familia se involucre de manera real en el proceso educativo. La educación no se construye solo desde la escuela”, explicó Ingrid Molas, coordinadora del proyecto por la Fundación Alda. Según detalló, la iniciativa trabaja exclusivamente con niñas y niños de 3 a 5 años, en 16 instituciones educativas de ambos distritos.

Mitã Arandu se desarrolla como un acompañamiento de tres años que articula formación docente, trabajo con las familias y mejoras en infraestructura e insumos educativos. Dentro de ese esquema, la creación de cuentos tiene la finalidad de promover el lenguaje, la lectura y el vínculo afectivo en el hogar.

Asimismo, Mitã Arandu es un proyecto de Children Believe Paraguay en alianza con ChorogUsan for Children y financiado por KOICA, en asocio con Fundación Alda y en articulación con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).

El libro de cuentos es una estrategia para fortalecer ese lazo entre familia y escuela. Con la finalidad de que cada padre, cuidador y también abuelos encuentren espacios y rutinas para aprender junto a los niños, señaló Molas. En el contexto local, explicó, los adultos mayores cumplen un rol fundamental como figuras de referencia en la crianza.

Ingrid explica que este proceso inició en el 2024 con talleres de sensibilización dirigidos a las familias, acompañados por docentes, facilitadores comunitarios y una consultora especializada. En esos encuentros se trabajó sobre educación respetuosa, aprendizaje en el hogar y la importancia de la lectura en la primera infancia. Cada familia recibió un kit básico para crear historias a partir de la vida cotidiana, la cultura local o experiencias propias, utilizando materiales accesibles y reciclados.

“Les propusimos que los relatos reflejen su entorno, lo que viven en Abaí y San Juan Nepomuceno, y que los niños participen activamente en la construcción de las historias”, relató la coordinadora. El resultado fue una producción diversa, con personajes cercanos, animales del entorno y situaciones reconocibles para la comunidad.

Tras una selección basada en criterios validados por el Ministerio de Educación y Ciencias, los cuentos fueron ilustrados, diseñados y diagramados de manera profesional. Cada escuela recibió un ejemplar impreso que pasa a formar parte de su biblioteca como material permanente. “Es un legado concreto para las instituciones educativas”, afirmó Molas.

Además del trabajo en aula y en los hogares, el proyecto organizó 10 ferias de cuentos comunitarias, que reunieron a familias, docentes y niños en espacios de lectura, juegos y actividades recreativas. “Estas ferias ayudaron a reforzar la confianza entre la escuela y la comunidad, y mostraron que sí existe interés y corresponsabilidad en mejorar la educación de los chicos”, sostuvo.

Si bien la edición impresa es limitada, los 16 cuentos están disponibles en formato digital mediante códigos QR alojados en las plataformas de Fundación Alda y Children Believe. “Hoy casi todas las familias tienen un celular. A veces se dice ‘no sé qué historia contarle a mi hijo’, y ahora hay 16 cuentos creados en casa, listos para compartir”, destacó Molas.

La presentación oficial de los libros está prevista para marzo, con participación de autoridades educativas. “Los cambios educativos no vienen solo de la escuela. Se construyen cuando todos los actores se involucran”, concluyó.

Cada escuela recibió un ejemplar impreso que pasa a formar parte de su biblioteca comomaterial permanente.
Cada escuela recibió un ejemplar impreso que pasa a formar parte de su biblioteca comomaterial permanente.
Cada familia recibió un kit básico para crear historias a partir de la vida cotidiana, la culturalocal o las experiencias propias, utilizando materiales accesibles y reciclados.
Cada familia recibió un kit básico para crear historias a partir de la vida cotidiana, la culturalocal o las experiencias propias, utilizando materiales accesibles y reciclados.

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