En la Universidad Nacional de Asunción se desarrolla por primera vez un cursillo gratuito impulsado por la Secretaría Nacional de la Juventud y las organizaciones estudiantiles. Con modalidad presencial y virtual, la iniciativa apunta a que más jóvenes accedan a becas del Estado y a una educación de calidad, sin que las limitaciones económicas sean un obstáculo.
Con aulas llenas, pizarras en uso y jóvenes conectados en modalidad virtual desde distintos puntos del país, la Universidad Nacional de Asunción (UNA) es el escenario de un cursillo gratuito que busca algo más que prepararlos para un examen: pretende que todos tengan las mismas oportunidades de acceder a la educación, independientemente de sus condiciones socioeconómicas.
La iniciativa se desarrolla por primera vez en el campus de la UNA en la ciudad de San Lorenzo, aunque ya tuvo ediciones anteriores, y aglutina a más de 800 alumnos en modalidad presencial, además de 2.000 que estudian a distancia en las aulas virtuales. El cursillo comenzó el pasado 5 de enero, culmina el viernes 30 y el examen se realizará el sábado 31, con contenidos centrados en Matemática y Castellano.
Ángel Pereira, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNA y representante de la Federación de Estudiantes de la UNA, destacó que el curso tiene costo cero, con materiales gratuitos, aulas climatizadas, proyectores y docentes voluntarios que aportan su tiempo y conocimientos para el futuro de la juventud paraguaya.
Más de 2.000 cursillistas
Desde la Secretaría Nacional de la Juventud (SNJ), el director de Planificación, Estadística e Investigación, Víctor Acosta, dijo a La Tribuna que el cursillo forma parte de una política pública impulsada desde el año pasado y que este año amplió su cobertura. “Tenemos más cupos en modalidad presencial y 22 aulas virtuales. A nivel país, más de 2.000 jóvenes estudian en el cursillo”, afirmó.
Acosta resaltó el trabajo conjunto con organizaciones estudiantiles como la Federación de Estudiantes de la UNA, la Federación de Centros de Estudiantes de la Universidad Nacional del Este y la Asociación de Representantes Estudiantiles del Paraguay.
Un 52% logró la beca el año pasado
Actualmente, el cursillo cuenta con 150 docentes voluntarios. Además de las clases teóricas, se realizan exámenes de ensayo para entrenar a los jóvenes en la mecánica de las pruebas. “A veces los alumnos tienen el conocimiento, pero no saben cómo rendir”, explicó Acosta. Agregó que el año pasado la SNJ logró un 52% de ingresantes y este año se apunta a mejorar aún más los resultados.
Las clases presenciales se desarrollan en tres aulas de la Facultad de Ciencias Económicas y dos de la Facultad de Ciencias Químicas, en turnos de mañana y tarde, mientras que la modalidad virtual se dicta de lunes a viernes, de 19:00 a 21:00.
El compromiso también se refleja en universitarios como Ivo González, universitario de la carrera de Ingeniería Electrónica, quien trabaja como profesor voluntario. Señaló que enseñar a los aspirantes es una forma de devolver la oportunidad que él mismo tuvo. “Lo fundamental lo tenemos, el resto depende de la dedicación de cada joven; está en juego el tiempo y las ganas que le pongas”.
Desde distintos rincones sueñan con la beca
Del lado de los estudiantes, las expectativas son altas. Iris Pérez, de 17 años, llegó desde la localidad de Laguna Itá (Pilar), con el sueño de estudiar Bioquímica en la UNA. “Desde el vamos es un desafío emocional dejar mi pueblo, pero tengo todas las ganas de aprovechar esta oportunidad para mi futuro”, contó. Por su parte, Paula Vega, aspirante a una beca para estudiar Psicología en la Universidad Autónoma del Paraguay, valoró el acompañamiento constante: “Es una ayuda muy buena, siempre están atentos a nuestras dudas”, mencionó.
El cursillo gratuito gestionado por la Secretaría Nacional de la Juventud se consolida como una herramienta para democratizar el acceso a la educación superior en Paraguay, demostrando que cuando el Estado, las instituciones y los jóvenes trabajan juntos las oportunidades llegan a más personas y se transforman en un motor para el crecimiento del país.



