Lourdes Careaga es propietaria de Transporte Internacional Guarany y es la mujer que lidera la compleja logística de distribución de kits escolares para escuelas públicas de todo el país. Sus orígenes están marcados por el sacrificio, pero encontró el camino para convertir su empresa en una fuente de empleo para miles.
Los primeros camiones parten rumbo al interior profundo del país, aunque todavía es de madrugada. Los actos y discursos solo se hicieron el primer día, pero ahora hay que pisar la realidad y el intenso trabajo recién está comenzando. Los choferes ya tomaron unos cuántos mates y están listos para encarar las rutas.
Lourdes Careaga, dueña de Transporte Internacional Guarany, la empresa que distribuirá los kits escolares en todo el territorio nacional, es responsable de una logística que no admite errores. Aproximadamente 1.500 empleados organizan los útiles y embalan las cajas con una tranquilidad llamativa, a pesar de que la responsabilidad que está sobre sus hombros es grande. Esos parsimoniosos movimientos son los que permiten que los lápices y cuadernos lleguen a los rincones más lejanos del Paraguay.
La distribución es compleja, y no es casualidad que su firma resulte adjudicada en las licitaciones. Guarany es hoy la única empresa con la capacidad operativa necesaria para manejar un movimiento de esta magnitud, nos indicaron desde el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). Sin embargo, para Lourdes el verdadero valor de este trabajo no se mide solo en infraestructura, flota o tiempos de entrega. Para ella, la motivación más grande para poner sobre sus hombros esta responsabilidad es la cantidad de gente a la que da empleo. A esto, le añade la satisfacción que siente de llegar con los útiles a los chicos de todo el país.
Empleo a más de 1.500 personas
“Mi empresa se convirtió en una oportunidad concreta para un grupo social que, muchas veces, no tiene acceso al mercado laboral. Trabajan conmigo jóvenes que recién terminan la escuela y consiguen su primer empleo, y personas del interior que llegan en busca de una vida mejor”, cuenta en entrevista con el diario La Tribuna.
En el momento más álgido del operativo, Lourdes da trabajo directo a unas 1.500 personas. Además de este grupo, genera empleo indirecto para 800 choferes de camiones, que trasladan los útiles a todo el territorio.
El trabajo se organiza por etapas y exige una coordinación precisa. Los primeros camiones parten hacia Alto Paraguay, una de las zonas más alejadas del país, donde la distribución puede demorar hasta un mes. Luego, el despliegue continúa hacia Boquerón y Presidente Hayes, considerados los puntos más difíciles del operativo. En los departamentos más poblados son necesarios unos 30 camiones por zona para cumplir con la meta impuesta por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), que este año comenzó la distribución un mes antes de lo previsto.
Desde el sector privado, Lourdes asume una responsabilidad que impacta directamente en una política pública esencial. “El desafío es grande, pero mi satisfacción es darle dignidad a nuestro pueblo”, sostuvo.
Trabajo, convivencia y entrega
Muchos de los empleados llegan del interior y se hospedan dentro de la empresa durante meses. Durante ese tiempo, no solo trabajan, sino que conviven y se acompañan. “Esa entrega no tiene precio”, expresó Lourdes, para quien el valor del trabajo no termina en la entrega de útiles, sino en el impacto humano que deja a su paso.
Su propia historia explica ese compromiso. Lourdes nació en la Chacarita, tiene seis operaciones en las piernas y camina con dificultad, por lo que cada jornada laboral implica para ella un esfuerzo adicional. “Esto no lo hago porque me sobre el tiempo o por el dinero. Esto es alma, corazón y dignidad para nuestra gente y para nuestros niños”, asegura.
Cada kit escolar que llega a manos de un niño resume una forma de entender el trabajo y la vida. Para Lourdes Careaga, la logística no es solo transporte, sino que es una manera de construir dignidad llegando a los lugares donde todo cuesta más.



