Locales

Tania es parte de la presencia femenina en los nuevos buses

Tania Sosa tiene 48 años, tres hijos y un temple profesional que le permitió abrirse paso en un rubro históricamente masculino. Es una de las pocas m…

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
Antes de ser contratada para el consorcio Arapoti, Tania manejó durante 6 años en la línea 12.

Tania Sosa tiene 48 años, tres hijos y un temple profesional que le permitió abrirse paso en un rubro históricamente masculino. Es una de las pocas mujeres que hoy están al frente de los nuevos buses eléctricos. En su labor diaria, combina la responsabilidad del volante con la calidez del cuidado.


Cada jornada comienza temprano, con la misma responsabilidad de siempre, pero con un escenario distinto. Tania Sosa, conductora del transporte público desde hace seis años, forma parte del nuevo sistema de buses eléctricos de la línea E1, que circula entre Asunción y San Lorenzo. La experiencia que, según cuenta a La Tribuna, cambió no solo su manera de trabajar, sino también su forma de vivir el día a día.

Con 6 años de trayectoria construida a base de constancia, Tania trabaja actualmente en el consorcio Arapoti, integrado por las empresas Ñandutí y Automotores Guaraní. Antes de subirse a uno de los modernos buses eléctricos, condujo unidades convencionales de la línea 12, en la empresa Magno. El contraste, asegura, es notable.

“El nuevo sistema es muy favorable, sobre todo para los pasajeros”, explica mientras se acomoda al volante. La optimización del tiempo de viaje, con paradas distanciadas y recorridos más fluidos, permite llegar más rápido a destino. Pero el cambio no es solo técnico. La experiencia de viaje es distinta: más silenciosa, más confortable y, sobre todo, más relajada, opina.

Extensas jornadas, pero sin el desgaste de antes

Como conductora, Tania cumple jornadas que pueden extenderse hasta 12 horas, cuando las circunstancias requieren hacer más de las 8 horas legales. Accidentes, vehículos averiados o trabajos de bacheo suelen alargar los trayectos y exigir mayor paciencia. Sin embargo, destaca que quedaron atrás las jornadas de explotación a choferes, los “redondos”, y el desgaste físico extremo que caracterizaba al sistema anterior.

Esa tranquilidad se traduce también en su vida personal. Cuenta que alrededor de las 17:30 o 18:00 ya está en su casa, y que ese tiempo ganado tiene para ella un valor enorme, incluso más que el monetario. Sus horas libres las aprovecha para compartir con sus hijos, relajarse y descansar lo suficiente para volver a empezar al día siguiente.

Tania es madre de tres hijos, de 28, 20 y 16 años. Ellos son, dice, su mayor orgullo. Y el orgullo es mutuo, porque sus hijos sonríen cuando los amigos les cuentan que vieron a su mamá conduciendo el bus. Para ellos, su mamá no solo trabaja, también es ejemplo.

Pasajeros sienten más confianza al verla

Ser mujer al volante marca una diferencia que los pasajeros perciben. Muchas mujeres, jóvenes y adultas, sienten más confianza cuando suben y la ven. Esa sensación de cuidado Tania la construye con pequeños gestos: frenar con suavidad, no acelerar bruscamente, esperar a que todos estén sentados antes de avanzar, todos son factores que los pasajeros valoran mucho, pues vienen de décadas en las que el transporte público los trató de mala manera.

Sostiene que en los buses eléctricos, las frenadas y aceleradas bruscas quedaron atrás, y eso se refleja en una experiencia de viaje más humana.

Para Tania, este nuevo sistema también implica un cambio de mentalidad. Habla de la necesidad de “cambiar el chip” de la conducción tradicional, y comenzar a manejar cuidando al pasajero, al vehículo y al entorno. Aunque confiesa que las mujeres tienen una conducción más cuidadosa, también destaca a sus compañeros varones con amplia experiencia y responsabilidad al volante.

La adaptación tecnológica, asegura, no es complicada. Aprender la lógica del sistema eléctrico es sencillo y el verdadero riesgo sigue estando en la calle. Conducir un bus exige el 100% de atención y una enorme responsabilidad.

Solo cuatro mujeres conductoras

En un rubro históricamente dominado por hombres, Tania es una de las cuatro mujeres que hoy conducen estas nuevas unidades, compartiendo con otros 12 varones. Su historia refleja un cambio que va más allá de la tecnología: habla de inclusión y de una forma distinta de entender el transporte público.

Entre el volante y el hogar, la calle y la familia, Tania Sosa conduce todos los días mucho más que un bus. Conduce confianza, respeto y un futuro que, poco a poco, se vuelve más sostenible y más humano.

La trabajadora reconoció que muchos de sus colegas que trabajan en las unidadesconvencionales necesitan capacitación.
La trabajadora reconoció que muchos de sus colegas que trabajan en las unidadesconvencionales necesitan capacitación.

También te puede interesar

Últimas noticias