Tras un 2025 marcado por 37 feminicidios y el resultado de 69 huérfanos, el Gobierno habilitó una línea de WhatsApp para agilizar el auxilio y, aunque es un gran paso, una experta refiere que solo con una verdadera educación se podrá llegar a la realidad.
Los casos de violencia intrafamiliar, violencia contra la mujer, en el noviazgo, así como en el matrimonio y los feminicidios tuvieron un gran impacto en el 2025, con números escalofriantes.
El año pasado, según los reportes del Ministerio Público se registraron un total de 37 casos de feminicidio en Paraguay, lo que dejó 69 huérfanos. Además, la Fiscalía atendió un total de 37.825 víctimas de violencia familiar en el 2025, lo que implica un promedio de 104 víctimas por día.
En ese contexto, desde el Ministerio de la Mujer —en un esfuerzo por fortalecer la red de protección y respuesta ante la violencia de género, a través del Viceministerio de Protección de los Derechos de la Mujer— anunció oficialmente la habilitación de un nuevo canal de comunicación directo. Se trata de una línea de WhatsApp (0984) 457-398, diseñada para funcionar como un servicio complementario a la ya conocida línea SOS Mujer-137.
Esta nueva herramienta amplía los servicios estatales de atención, reconociendo que con la ayuda de la tecnología se pueden romper las barreras para el auxilio de las personas que estén pasando por un estado de maltrato.
Pero ¿este paso es suficiente para mantener la integridad de la mujer?
En conversación con nuestro diario, la abogada especialista en protección de la mujer Liliana Zayas mencionó que la dinámica de la violencia doméstica e intrafamiliar presenta escenarios complejos donde realizar una llamada de voz puede resultar imposible o extremadamente peligroso. En muchos casos, las víctimas conviven con sus agresores y el acto de hablar por teléfono podría alertar al victimario, escalando la situación de violencia.
De la misma forma, mencionó que la política de elección por excelencia es la educación en igualdad. “La Ley N.° 5.777 menciona como un imperativo que el Ministerio de Educación debe incluir en la malla curricular materias específicas como los Derechos Humanos de las Mujeres. Sin embargo, hasta ahora, muy por el contrario, lo que hacen es satanizar el vocabulario de género y lo cambian sin una finalidad real”, indicó.
Asimismo, indicó que nuestro país es parte de varios tratados internacionales que son compromisos que se reconocen dentro del orden constitucional, que integran los derechos de la mujer.
“Al admitir un ordenamiento jurídico supranacional no se puede seguir omitiendo o ridiculizando la idea de una violencia de género, ya que es lo que sucede de manera diaria, por lo que lo interesante sería poder tener la capacidad de admitir esas palabras en nuestro vocabulario y precautelar la vida de las mujeres”.
De la misma forma, hace hincapié en los elementos que se deben tener en cuenta para evitar situaciones de violencia de género, remarcando la idea de que nuestra sociedad no es segura para el sexo femenino.
“El compromiso debe ser por parte del Estado, garantizando operadores del sistema de protección de la justicia y operadores capacitados y orientados en esta área, pero, por sobre todo, que se encuentren comprometidos con la aplicación de la normativa y la protección de la mujer y al cumplimiento de todas aquellas leyes que tiendan a investigar y finalmente sancionar estas formas de violencia”.
Culminó explicando que la base fundamental para bajar las tasas de violencia, feminicidios y maltratos se encuentra en la educación, no solo la que se proporciona en el hogar sino que también aquellas que ahora mismo están obstaculizadas por los entes reguladores del crecimiento intelectual. “Como política de prevención es importante llegar antes de que los hechos sucedan, ya que pueden existir normativas válidas y proyectos, pero que si no son aplicados no llegarán a ningún lado. Asimismo, es importante e imperativo la socialización de estas normativas, ya que hablamos de problemáticas de todo el territorio nacional”.



