Locales

Año Nuevo sin violencia: celebrar también es poner límites claros

Entre brindis, balances y reuniones familiares, el Ministerio de la Mujer recuerda que ninguna forma de violencia es aceptable. Las fiestas son un es…

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
Young woman in checkered plaid posing near Christmas ballsLas formas de violencia solapada no deben ser minimizadas, recuerda la ministra de la Mujer.

Entre brindis, balances y reuniones familiares, el Ministerio de la Mujer recuerda que ninguna forma de violencia es aceptable. Las fiestas son un espacio de encuentro, pero también de tensiones invisibles que es necesario reconocer, nombrar y frenar a tiempo.

El fin de año suele llegar con una mezcla de emociones. Hay mesas largas, fuegos artificiales y abrazos. Pero también hay cansancio acumulado, palabras que no se dijeron durante meses y vínculos que llegan desgastados a la última noche del calendario. En ese contexto, el Ministerio de la Mujer llamó a celebrar el Año Nuevo en entornos de respeto, cuidado y paz, recordando que la Línea 137 SOS Mujer funciona 24 horas, de manera gratuita y confidencial, incluso durante los días festivos.

El consumo de alcohol, las expectativas familiares, la presión por “estar bien” para no arruinar el momento pueden generar un escenario propicio para situaciones de violencia, muchas de ellas silenciosas y difíciles de identificar.

No siempre hay gritos ni marcas visibles. A veces, la violencia se esconde en comentarios irónicos, en miradas que controlan, reproches constantes, celos disfrazados de amor o en silencios que castigan.

Estas formas de violencia solapada no deben ser minimizadas. La ministra de la Mujer,  Alicia Pomata Gunsett, recuerda que descalificar, ridiculizar, controlar el teléfono, decidir con quién se puede hablar o cuánto se puede gastar son prácticas que afectan la autonomía y la salud mental de las mujeres. En contextos festivos, estas conductas suelen naturalizarse con frases como “no exageres”, “es solo una broma” o “dejá pasar por hoy”. Sin embargo, la violencia no se vuelve aceptable por ocurrir en Año Nuevo ni por darse dentro del ámbito familiar, resaltó la responsable de la cartera dedicada a las mujeres.

Se debe aprender a poner límites

Poner límites sanos es una forma de autocuidado. Retirarse de una discusión que hiere, decir “no” a un trato irrespetuoso o decidir no compartir ciertos espacios puede ser una decisión difícil, pero necesaria. Celebrar también implica elegir con quién y cómo compartir, sin resignar el bienestar emocional.

Las separaciones o decisiones de terminar una relación durante estas fechas requieren especial atención. El cierre de ciclos puede intensificar reacciones violentas, por lo que se recomienda comunicar estas decisiones en entornos seguros, evitar encuentros a solas si existieron antecedentes de violencia y apoyarse en redes de confianza. Cuidar la salud mental y buscar acompañamiento profesional son medidas clave para prevenir situaciones de riesgo.

“Las fiestas de fin de año son un tiempo de encuentro y reflexión, pero también un momento para recordar que ninguna forma de violencia es aceptable. El hogar y los espacios de celebración deben ser lugares de cuidado, respeto y paz”, expresó la ministra.

El inicio de un nuevo año puede ser también una oportunidad para empezar distinto. Reconocer que se es víctima de violencia, pedir ayuda y priorizar el cuidado propio son actos de valentía. Celebrar no implica callar ni soportar. El verdadero brindis de Año Nuevo es aquel que se hace en un entorno donde el respeto es una práctica cotidiana.

Decidir no compartir ciertos espacios en Año Nuevo puede ser una decisión difícil, pero necesaria.
Decidir no compartir ciertos espacios en Año Nuevo puede ser una decisión difícil, pero necesaria.

También te puede interesar

Últimas noticias