La promulgación de la Ley N.º 7613 introduce la figura del Profesional Independiente de la Belleza, un marco legal que reconoce la práctica habitual del sector, promueve la formalización y brinda seguridad jurídica tanto a trabajadores como a propietarios de salones.
La reciente promulgación de la Ley N.º 7613 marca un punto de inflexión para el sector de la belleza, al crear oficialmente la figura del Profesional Independiente de la Belleza, una modalidad que permite a los trabajadores desempeñarse bajo un régimen legal claro y acorde a la realidad de la actividad.
La normativa establece un contrato de naturaleza civil que habilita a los profesionales a prestar servicios de manera independiente, sin perder derechos ni quedar expuestos a vacíos legales, una situación frecuente hasta ahora en el rubro.
Amílcar Ferreira, asesor técnico de la Federación de Empresarios de Belleza, valoró la sanción de la ley y sostuvo que esta jerarquiza la actividad al reconocer formalmente a quienes se desempeñan en el sector como profesionales.
Según explicó, uno de los ejes centrales de la ley es la exigencia de certificación para poder acogerse a este nuevo régimen, un paso que busca elevar los estándares de calidad y profesionalización.
En ese sentido, Ferreira indicó que ya se mantienen conversaciones con el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP) para implementar mecanismos de certificación, ya sea a través de estudios formales o mediante la validación de competencias adquiridas con la experiencia.
Una vez superado ese proceso, los profesionales podrán inscribirse en un registro que estará a cargo del Ministerio de Industria y Comercio, lo que permitirá contar con un padrón oficial del sector.
La nueva figura legal también amplía las posibilidades laborales, ya que los trabajadores podrán desempeñarse en más de un salón o incluso ofrecer servicios por cuenta propia, sin incurrir en irregularidades.
Además, la ley habilita a los profesionales a emitir facturas legales con IVA por sus servicios, facilitando el cumplimiento de las obligaciones tributarias y promoviendo una mayor formalización de la actividad económica.
Desde la Federación de Empresarios de Belleza consideran que este cambio tendrá un impacto positivo en el ordenamiento del sector, históricamente caracterizado por esquemas informales.
Ferreira recordó que la industria de la belleza ha funcionado tradicionalmente bajo un sistema de comisiones, donde el profesional recibe entre el 40 y el 60 por ciento de la recaudación, mientras el propietario del salón asume los costos operativos.
En ese contexto, la nueva ley no modifica de manera abrupta esa dinámica, sino que la reconoce y la encuadra dentro de un marco legal que otorga previsibilidad y reglas claras a ambas partes.
Para el asesor técnico, la Ley N.º 7613 representa un avance significativo al reconocer una práctica consolidada y brindar seguridad jurídica, contribuyendo a la profesionalización y sostenibilidad de un sector clave de la economía de servicios.


