La temporada de fiestas de fin de año es muy dura para estar sin trabajo, y todos, sin excepción, tenemos derecho a pasar la Navidad con una mesa digna para la familia.
La realidad nos muestra que hay necesidad de trabajo y la gente pide con ganas una oportunidad para demostrar que tiene capacidad y ganarse el pan.
Enrique López Arce, exdirector de Empleo del Ministerio de Trabajo y actual experto en empleos, contó a La Tribuna que este verano, las empresas del sector privado tomaron a un total de 10.000 trabajadores para empleos temporales que durarán como máximo hasta finales de enero.
Estos puestos de trabajo son ofrecidos principalmente por empresas gastronómicas, del rubro de las ventas y de la construcción, en este último paso, para reparaciones edilicias de los locales comerciales. Si bien son empleos que se ofrecen solo por un tiempo, considerando las fechas de mucha afluencia de clientes, igualmente se consideran una buena oportunidad para salvar el bolsillo en Navidad y Año Nuevo.
Además, al demostrar la capacidad en el puesto, las empresas ya tendrán en cuenta a estas personas, y ni bien tengan vacantes, serán los primeros candidatos a quienes llamarán.
Contratados cubrieron vacaciones
En cuanto a los motivos por los cuales se producen estas vacancias, empresas reportan que hay empleados que en esta época salen de vacaciones. Y, como tener puestos vacíos no es una opción durante las fiestas, necesitan reemplazantes con urgencia.
Proyecto de ley para controlar aplicaciones
Yendo específicamente al rubro de la gastronomía, Enrique López Arce contó que está por presentar un proyecto de ley con el objetivo de que exista un control a las aplicaciones dedicadas al rubro de los comestibles.
Según el experto en empleos, hay empresas que no contratan suficiente personal y aún así, siguen tomando pedidos, que terminan entregando en dos o tres horas por falta de capacidad.
En específico, el proyecto de ley de López Arce propondrá que aquellas empresas que tarden más de dos horas en entregar los pedidos de comida, estén obligadas a devolver lo pagado por el cliente y que el pedido quede sin efecto. Además, se planteará que reciban sanciones internas por medio de las aplicaciones gastronómicas.
Enrique López Arce enfatizó en contacto con La Tribuna que en nuestro país hay buenos locales gastronómicos, pero el inconveniente está en que no contratan suficiente personal y se retrasan con sus pedidos generando molestias y mal servicio.
Un aspecto que el entrevistado señaló como negativo es que los clientes deben pasar estos malos ratos aún cuando pagan por adelantado.
López Arce adelantó que presentará el proyecto de ley a la vuelta del receso legislativo.



