Después de dos años de padecimiento de los jubilados —debido a retrasos en las transferencias de la Municipalidad de sus aportes, que les eran retenidos por la Caja de Jubilaciones y Pensiones del Personal Municipal—, finalmente el intendente de Asunción firmó un cheque por G. 16.500 millones, monto con el cual deja en foja cero la deuda con la Caja.
Después de un sufrimiento de dos años, tiempo durante el cual los jubilados se manifestaron incesantemente exigiendo que la Caja de Jubilaciones y Pensiones del Personal Municipal se ponga al día con sus pagos retrasados, finalmente el intendente Luis Bello liquidó la deuda con la Caja, firmando un cheque por G. 16.500 millones.
Con este monto, queda saldado el endeudamiento producido por la falta de transferencias que la Municipalidad debía hacer a la Caja y no hacía. Por tanto, a partir de ahora, la entidad jubilatoria ya no puede retener los aportes de los jubilados.
El intendente de Asunción, Luis Bello, convocó a una conferencia de prensa para dar la información que, según dijo, le produce emoción, pues había prometido a los jubilados resolver esta problemática.
“Hoy, frente a ustedes voy a firmar un cheque por G. 16.500 millones, correspondiente a deudas de administraciones anteriores. Esto nunca tuvo que haber sido así, no tenían que haber pasado por esto, y ya no va a ocurrir. Reconocemos su trabajo, lo que dieron por la institución, su esfuerzo, le deseamos una feliz Navidad, esta vez una Navidad diferente, esta vez con el pan sobre la mesa”, expresó el jefe comunal al anunciarles a los jubilados que se les regularizarán sus pagos.
Unos 2.500 jubilados padecieron falta de pago
Por su parte, Gladys Silvero, exfuncionaria de la Municipalidad, resaltó que con esta acción se está respondiendo a más de 2.500 jubilados que vienen padeciendo desde hace dos años. Pidió a los contribuyentes seguir pagando sus impuestos, pues “el intendente está utilizando el dinero correctamente”.
Por su parte, Floria Galeano, otra jubilada, recordó que durante el tiempo que no cobraban sus salarios pasaron momentos sumamente difíciles, por lo que confía en que a partir de ahora tengan un buen relacionamiento con las autoridades municipales, y ya no más tensión ni manifestaciones permanentes.
“Los intereses de grupos no tienen nada que ver con nuestra situación de jubilados, necesitamos estar unidos para entender cuál es la problemática por la cual atraviesa nuestra caja y ayudar en lo que sea posible”, expresó Floria Galeano.
Por su parte, el presidente de la Junta Municipal, concejal Arturo Almirón (ANR), expresó que con esta acción del intendente “se hizo justicia, pues este es un derecho de los jubilados”.
Seguidamente, destacó la tenacidad de los jubilados para, pese a la edad y las dificultades, nunca haber bajado los brazos en la lucha por regularizar sus haberes.
“Los felicito, por los que están en cama, y por aquellos que ya se fueron sin recibir ese beneficio. Esto no debió ser así, pero los respeto por no darse por vencidos. Nosotros estamos acá para hacer gestión; y deseo que en estas fiestas pasen con salud y con mucha bendición”, manifestó.
Hicieron reestructuración para ponerse al día
Los G. 16.500 abonados corresponden a cinco meses anteriores a la gestión de Luis Bello, que debían destinarse a transferencias desde la Municipalidad a la Caja, para pagar a los jubilados de la administración municipal, pero no se pagaron. “Cuando asumí, lo primero que hice fue pagarles a partir de ese mes, pero siempre acepté que había deuda. Hicimos una reestructuración a corto plazo, y sumado a los ingresos que tuvimos en los últimos meses pudimos pagar”, explicó el jefe de la Comuna asuncena.
Resaltó que en los meses de octubre y noviembre se logró la mejor recaudación de todo el año.
“En este momento, la Municipalidad no debe ni un guaraní a la Caja, por tanto, en este caso los jubilados tienen que cobrar íntegramente su salario”, advirtió.
En las numerosas manifestaciones que realizaron, los funcionarios reclamaron que la Caja no tendría que depender de las transferencias de la Municipalidad, sino que debió haber guardado el dinero descontado durante 30 años a los trabajadores.



