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Retornan del exterior y reciben el abrazo de familiares y amigos

Miles de familias esperan a sus seres queridos, quienes aprovechan la temporada navideña para regresar desde distintos rincones del mundo, especialme…

| Por La Tribuna
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Los niños son los más genuinos al momento de demostrar emoción al reencontrarse con sus seres queridos que vuelven para pasar las fiestas.

Miles de familias esperan a sus seres queridos, quienes aprovechan la temporada navideña para regresar desde distintos rincones del mundo, especialmente desde España. El objetivo es reencontrarse con sus familiares para compartir la Navidad y el Año Nuevo, generando escenas de emoción, pancartas, globos y muchos abrazos.

El Aeropuerto Silvio Pettirossi se convierte en estos días en un escenario lleno de emoción, abrazos y lágrimas, donde la distancia y el tiempo dejan de existir frente al calor de los reencuentros familiares.

Como es habitual cada año, la llegada de las fiestas de Navidad y Año Nuevo es una oportunidad que decenas de paraguayos aprovechan para regresar al terruño de distintos países, especialmente de España, donde muchos compatriotas trabajaron durante meses o incluso años.

Apenas pisan tierra guaraní, son recibidos por sus familiares con una mezcla de alegría y nostalgia.

Casi todos los días de esta semana previa a la Nochebuena, el escenario en el Aeropuerto Silvio Pettirossi es similar. Desde primeras horas de la mañana, el hall principal se llena de niños con pancartas, globos de colores y sonrisas que intentan contener la emoción mientras esperan a sus tías, primos o hermanos. Madres, abuelas y padres aguardan con el corazón acelerado, ansiosos por volver a abrazar a sus hijos que regresan a casa después de un largo tiempo.

Cada vuelo que aterriza despierta murmullos, suspiros de anticipación y risas emocionadas. La expectación se transforma luego en abrazos interminables y lágrimas de alegría.

Entre los que esperan se pueden ver escenas que conmueven hasta al más insensible. Niños corriendo hacia sus mamás, personas mayores que conocen a sus nietos que nacieron en tierras lejanas, parejas que se reencuentran tras largas separaciones. Cada encuentro refleja historias de sacrificio, en las que el amor logró mantenerse intacto a pesar de la distancia. “Hace dos años que no veía a mi hermana, y verla hoy aquí, ya con su hijo, mi sobrino al que no conozco, no tiene precio”, comenta emocionada Lorena Zarza mientras abraza a su familiar.

Mucho que contar y compartir

El aeropuerto, con sus salas de espera y sus puertas de embarque, se transforma en un lugar de celebración. Para muchos es un momento que reafirma los lazos familiares y las esperanzas compartidas.

Cuando baja un poco la intensidad de las emociones, la gente aprovecha para ponerse al día, compartir anécdotas y planificar las celebraciones tanto de Navidad como de Año Nuevo.

Para los que regresan del exterior la sensación es de plenitud, pues disfrutan de la calidez de volver a casa. Todos los encuentros que se observan nos recuerdan la importancia de la cercanía, especialmente en estas fechas.

En definitiva, el Aeropuerto Silvio Pettirossi es durante diciembre un punto de unión, donde miles de paraguayos viven momentos de alegría y también de tristeza porque, en muchos casos, el encuentro durará solo unos días, y habrá que volver a separarse porque muchas vidas y obligaciones ya están formadas en otros países.

Más allá de los desafíos, las fiestas son el momento perfecto para volver a casa y celebrar juntos.

Los abrazos duran largos minutos, e incluso los desconocidos aplauden a las familias que sereencuentran transformando el momento en una alegría colectiva.
Los abrazos duran largos minutos, e incluso los desconocidos aplauden a las familias que sereencuentran transformando el momento en una alegría colectiva.

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