Con la publicación de la segunda y última lista de beneficiarios, el Ministerio de Desarrollo Social completó el pago del subsidio por veda pesquera de este año. En total, 4.916 pescadores artesanales recibieron la ayuda económica prevista para sostener a sus hogares durante el periodo de restricción de la actividad, con un desembolso que supera los G. 6.740 millones.
El cierre del pago del subsidio por veda pesquera correspondiente al periodo 2025 marca el final de una etapa clave para miles de familias que dependen exclusivamente de la pesca artesanal. Con el segundo desembolso realizado, el Estado alcanzó a un total de 4.916 pescadores en todo el país, cubriendo las principales zonas ribereñas y reafirmando un esquema de asistencia que se activa cada año durante la suspensión obligatoria de la actividad extractiva.
En esta última nómina fueron incluidos 884 pescadores, quienes accedieron a un monto global de G. 790.180.000. Sumado al primer pago, el desembolso total asciende a G. 6.740.790.000, destinados a garantizar un ingreso mínimo en un periodo en el que la pesca queda totalmente prohibida por razones ambientales. Los pagos se realizaron de manera programada a través de cuentas habilitadas en el Banco Nacional de Fomento, en coordinación con los registros oficiales del sector.
Los beneficiarios pertenecen a 14 departamentos que son Alto Paraguay, Alto Paraná, Capital, Canindeyú, Caazapá, Central, Concepción, Cordillera, Itapúa, Misiones, Ñeembucú, Paraguarí, Presidente Hayes y San Pedro. Se trata de zonas donde la pesca artesanal constituye, en muchos casos, la única fuente de sustento para familias enteras, especialmente en comunidades ribereñas con escasas alternativas laborales.
La veda pesquera 2025 fue establecida entre el 1 de noviembre y el 20 de diciembre en las aguas compartidas con la Argentina, mientras que en los ríos compartidos con el Brasil se extiende hasta el 31 de enero de 2026. Estas fechas responden a acuerdos binacionales y a criterios técnicos orientados a la protección del recurso ictícola, permitiendo la reproducción de las especies y la sostenibilidad de la actividad a largo plazo.
Durante este periodo, los pescadores tienen prohibido realizar tareas de captura, comercialización y transporte de peces. Es por eso que el subsidio funciona como un mecanismo de contención social para evitar que la necesidad económica empuje al ciudadano a la pesca ilegal, una práctica que finalmente termina afectando tanto al ecosistema como al futuro del rubro.
Desde el Programa de Asistencia a Pescadores del Territorio Nacional se indicó que el listado de beneficiarios fue elaborado a partir de registros previos y verificaciones en territorio. El mismo programa se encarga además del seguimiento de los pagos y de canalizar eventuales reclamos de los pescadores que no hayan sido incluidos en las nóminas publicadas.
Con este subsidio se da la posibilidad de cubrir gastos básicos como alimentación, medicamentos y servicios durante semanas en las que el río, principal fuente de ingresos, queda fuera de alcance.










