Datos del Desarrollo Infantil Temprano 2025, presentados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística, advierten sobre la persistencia de la supervisión inadecuada en niños y niñas menores de cinco años, una situación que los expone a riesgos inmediatos y compromete el ejercicio de sus derechos.
Permanecer solos durante al menos una hora o quedar al cuidado de otro niño menor de 10 años no es un hecho menor: constituye una forma de supervisión inadecuada y una clara vulneración de derechos en la primera infancia. De acuerdo con los datos del Desarrollo Infantil Temprano (DIT) 2025, proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 1,6 % de los niños y niñas menores de cinco años en el país se encuentra en esta situación.
La información fue presentada esta semana por el director del INE, Iván Ojeda, en la sala de prensa del Instituto Nacional de Estadística, en el marco de la difusión de resultados vinculados al desarrollo de la primera infancia y a las condiciones de cuidado en los hogares paraguayos.
Afectación al desarrollo socioemocional
La problemática presenta marcadas diferencias territoriales. Mientras que en el área urbana la incidencia es menor, con 0,5% de niños afectados, en el área rural la cifra asciende a 3,2%, reflejando desigualdades en el acceso a redes de cuidado y acompañamiento adulto. La falta de supervisión adecuada puede tener efectos negativos en el desarrollo físico, cognitivo y socioemocional, impactando directamente en las oportunidades futuras de los niños.
Los datos forman parte del Índice de Desarrollo Infantil Temprano, que evalúa el desarrollo de niños de 24 a 59 meses de edad en tres dominios fundamentales: aprendizaje, bienestar psicosocial y salud. A nivel nacional, el 79,3% de los niños y niñas de este grupo etario presenta un desarrollo adecuado para su edad.
Pero este índice muestra variaciones según la edad. Mientras que los niños de dos años registran el nivel más alto de desarrollo adecuado (86,7%), en los de tres y cuatro años se observa una disminución, con 75,7% y 76,2% respectivamente. Estos puntos porcentuales permitirán al Gobierno Nacional identificar cuáles son los momentos críticos para el fortalecimiento de políticas públicas.
Hijos de madres universitarias con mayor desarrollo cognitivo
También se evidencian marcadas diferencias asociadas al nivel educativo de las madres. Los hijos de madres con educación universitaria presentan un desarrollo adecuado del 85,4%, mientras que en hogares donde la madre cuenta solo con educación primaria el indicador alcanza 76,2%, evidenciando brechas estructurales.
El módulo de Desarrollo Infantil Temprano forma parte de una encuesta de indicadores múltiples, incluida en la encuesta permanente de hogares elaborada por el INE. El trabajo estadístico constituye una herramienta clave para comprender cómo están creciendo y desarrollándose los niños y niñas en Paraguay.
En el marco del 36.° aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por Paraguay en 1990, estos resultados se convierten en un punto de referencia para el seguimiento del desarrollo infantil en los próximos años.
Cada número representa a un niño con nombre, historia y sueños. Contar con información confiable permite identificar, fortalecer programas y garantizar que todos los pequeños puedan crecer en un Paraguay con igualdad de oportunidades.



