Un grupo de niños y adultos de Ciudad del Este participó de la educación ambiental con talleres de pintura, juegos didácticos, entrega de plantines y orientación sobre mejores prácticas para el cuidado del medioambiente, en una actividad organizada por la Superintendencia de Gestión Ambiental de Itaipú y la organización comunitaria.
Niños y adultos de Ciudad del Este participaron en la “III Jornada Ambiental”, una iniciativa que combinó actividades educativas, recreativas y de sensibilización sobre el entorno natural de la región del Bosque Atlántico del Alto Paraná (Baapa). El encuentro se realizó en las instalaciones del Club Área 4, con la participación de técnicos ambientales, familias y vecinos interesados en aprender más sobre la fauna, la flora y las prácticas sostenibles que pueden aplicar en su vida cotidiana.
De la actividad participaron alrededor de 50 niños que se integraron en un taller de pintura y juegos didácticos diseñados para enseñar sobre la riqueza biológica de la ecorregión. A través de estas dinámicas, los participantes exploraron conceptos relacionados con las plantas, los animales y la importancia de conservar los ecosistemas locales, enfocándose en una comprensión práctica y cercana que va más allá del aula tradicional.
Además de las actividades lúdicas, los técnicos encargados del evento ofrecieron charlas abiertas dirigidas a todos los asistentes, independientemente de la edad. Estos espacios de diálogo abordaron buenas prácticas ambientales y consejos útiles para aplicar en el hogar o en sus comunidades. Temas como el uso adecuado de recursos naturales, la clasificación de residuos, la importancia de la vegetación nativa y el respeto por la fauna formaron parte de las conversaciones, de manera a promover una actitud más consciente frente al entorno.
Dentro de las actividades también entregaron plantines de distintas especies forestales, frutales y medicinales. Estas plantas fueron producidas en el Vivero Forestal y el Huerto Medicinal de Tekotopa Centro Ambiental, proporcionando a las familias la oportunidad de llevar a casa materiales que pueden contribuir a aumentar la cobertura verde en barrios y espacios comunitarios.
Se distribuyeron sobres de hierbas medicinales producidas en el marco del Proyecto Plantas Medicinales, junto con información sobre el valor terapéutico de estas especies que muchas veces se consumen en infusiones tradicionales como mate o tereré. Esta presentación de recursos naturales locales contribuyó a conectar a las personas con usos concretos de la biodiversidad de la región, reforzando el vínculo entre ciencia, cultura y salud.
La jornada no solo se centró en experiencias individuales, sino también en fortalecer el sentido de comunidad alrededor de la protección del medioambiente. La presencia de familias completas y la oferta de actividades adaptadas a niños y adultos permitió que la educación ambiental se viviera de manera intergeneracional, creando espacios de reflexión compartida sobre la relación entre las personas y la naturaleza.



