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Paraguayos residentes en Argentina inician su viaje anual hacia Caacupé

Siete paraguayos que viven en Buenos Aires recorren 1.327 km para llegar antes del 8 de diciembre y agradecer a la Virgencita Azul de Caacupé.

| Por La Tribuna
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Cada trayecto diario se organiza con horarios estrictos para asegurar que todos avancen juntos y puedan completar la travesía en aproximadamente diez días.

Entre ellos se encuentra un grupo de siete paraguayos residentes en distintas localidades de Buenos Aires, quienes emprendieron una peregrinación en bicicleta con salida el sábado y una ruta aproximada de 1.327 kilómetros.

En entrevista con nuestro medio, José Flor relató cómo, desde 2019, él y un grupo de amigos y compatriotas realizan esta travesía como expresión de agradecimiento a la Virgencita Azul.

Entre sus agradecimientos prima la salud que conservaron durante los años más difíciles, la estabilidad laboral alcanzada en el exterior y el acompañamiento constante de sus familias, tanto en Paraguay como en Argentina.

El viaje es acompañado por un vehículo de apoyo

El grupo, conformado por cinco ciclistas, viaja acompañado de dos personas que van en un vehículo de apoyo ante cualquier circunstancia. La preparación comienza semanas antes, ajustando bicicletas, definiendo rutas, planificando las paradas y la provisión de alimentos e hidratación.

El vehículo que los acompaña transporta herramientas básicas, repuestos y víveres no perecederos enviados por compatriotas que no pueden viajar.

Estos alimentos forman parte esencial del recorrido, ya que serán entregados a comunidades vulnerables en Paraguay una vez que lleguen al país, conservando la práctica solidaria que el grupo incorporó desde sus primeras ediciones.

José Flor registra en sus redes sociales los avances diarios, desde la salida en Buenos Aires hasta las pausas técnicas por pinchaduras o desgaste físico. Estas publicaciones sirven de puente con familiares y amigos que siguen el trayecto desde lejos y conocen, kilómetro a kilómetro, cómo se desarrolla la ruta de la fe.

“Cada uno vive la fe a su manera”

Para los siete peregrinos, la manera de vivir la fe se expresa en la constancia del pedaleo, en las decisiones compartidas durante la ruta y en el compromiso de mantenerse unidos hasta el destino final. “Cada uno tiene distintas maneras de vivir la fe”, explica José.

Lo que para algunos puede parecer un esfuerzo extraordinario, para ellos es una demostración de gratitud y un modo de renovar cada año la promesa que los acompaña desde 2019.

El grupo coincide en que continuará realizando este recorrido mientras la salud se lo permita y mientras sientan que la Virgen de los Milagros acompaña sus caminos.

Llegada, solidaridad y retorno al hogar

La meta es arribar a Caacupé unos días antes del 8 de diciembre, luego de cumplir con la entrega de víveres, y participar de la festividad mariana. Los peregrinos se trasladarán a sus ciudades de origen, entre ellas San Pedro del Paraná, para compartir unos días con sus familias antes de regresar nuevamente a Buenos Aires, donde residen desde el año 2006.

José afirma que no buscan reconocimiento ni actos públicos, buscan cumplir un compromiso personal que se renueva cada año, sostenido por el esfuerzo físico camino al reencuentro con sus raíces.

La decisión del largo viaje acumula las experiencias de los años en el extranjero, donde la adaptación laboral, el sostenimiento familiar y la distancia de la tierra natal marcan la vida cotidiana de cada uno de los participantes.
La decisión del largo viaje acumula las experiencias de los años en el extranjero, donde la adaptación laboral, el sostenimiento familiar y la distancia de la tierra natal marcan la vida cotidiana de cada uno de los participantes.

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