El presidente de la República, Santiago Peña, encabezó la ceremonia de egreso de oficiales ayudantes de la Policía Nacional en la Academia Nacional de Policías, ubicada en Luque. En esta jornada se incorporan a las filas 149 nuevos oficiales ayudantes, siendo 98 varones y 51 mujeres.
El mejor egresado de la promoción fue el oficial ayudante Luis Duarte, mientras que la primera mujer de la promoción destacada fue la oficial ayudante Luz Benítez. Tras la entrega de las preseas y el bastón de mando, el mandatario se dirigió a los egresados y a la institución para recalcar la importancia del compromiso con la seguridad y el riesgo asumido por el Estado para combatirlo.
Compromiso con la seguridad y decisiones difíciles
El discurso del presidente Peña se centró en la madurez y la determinación que requiere el liderazgo de las fuerzas de seguridad en el país. El Mandatario subrayó la importancia de la convicción en la lucha contra el crimen organizado y puso como ejemplo una de las decisiones más complejas de su reciente administración.
"En diciembre del año 2023 tuve que tomar probablemente una de las decisiones más difíciles que puede enfrentar un presidente de la República, a pocos meses de haber asumido tomamos la decisión de realizar un operativo donde se arriesgaban muchísimas vidas humanas, el operativo se llamaba Veneratio, pero no me tembló el pulso porque sabía que en nuestras filas teníamos a paraguayos y paraguayas comprometidos en nuestra lucha de lograr un país más seguro para todos”, dijo el mandatario durante el acto oficial.
La misión de los 149 nuevos oficiales
El operativo Veneratio, referido por el presidente, se ha convertido en un símbolo del firme compromiso del gobierno con el fortalecimiento de la seguridad y la integridad institucional. Aludiendo a esa operación de alto riesgo, el presidente enfatizó que los 149 nuevos oficiales representan el futuro de ese esfuerzo por lograr un país más seguro para todos los ciudadanos.
La graduación de estos 98 varones y 51 mujeres subraya la inversión continua en la capacidad operativa de la Policía Nacional. La ceremonia de entrega del bastón no solo simboliza el inicio de una carrera, sino la aceptación de la responsabilidad de confrontar el crimen organizado. La Policía Nacional debe seguir el ejemplo de temple y convicción demostrado en las decisiones drásticas tomadas por el Ejecutivo para resguardar la tranquilidad de la nación. La formación de estos jóvenes es un paso esencial para blindar al país contra amenazas internas y externas.








