La Navidad no solo rescata la tradición estética del pesebre paraguayo, con flores de coco, figuras de rasgos locales y técnicas heredadas. Según datos del instituto, las ventas del último mes del año equivalen, para muchos artesanos, al volumen total comercializado durante el resto del año. “Diciembre para ellos es un once a uno”, graficó Vázquez.
Obsequios corporativos hechos a mano
La presidenta del IPA comentó que, desde septiembre, empresas privadas inician pedidos de regalos corporativos elaborados por artesanos, una tendencia que crece año tras año. Estos encargos incluyen lotes de cientos e incluso miles de obsequios protocolares, hechos con fibras, madera, cerámica o tejidos tradicionales, lo que también impulsa a que planifiquen la producción y se formalicen para acceder a mayores mercados.
En cuanto a la elección, resaltó que hoy existe una mayor conciencia sobre el impacto que generan nuestras compras y, especialmente, la basura que se acumula después de las fiestas de fin de año. Recordó que los adornos y obsequios plásticos que solemos intercambiar tardan años en degradarse, mientras que las piezas artesanales elaboradas con fibras naturales son totalmente biodegradables. “Lo que algunos desechan después de las fiestas vuelve a la tierra en menos de un año”, señaló, destacando que optar por artesanía no solo mantiene viva la tradición, sino que también reduce el impacto ambiental.
Agregó que las comunidades artesanas trabajan de manera responsable en la extracción de sus materias primas y que existen programas de reforestación y reposición que garantizan la sostenibilidad del oficio.
Ferias previas a las fiestas
Además, el encendido del árbol del Palacio de Gobierno, previsto para el 30 de noviembre, incluirá una feria especial que reunirá a creadores de diversas comunidades, quienes ofrecerán pesebres y adornos elaborados con fibras naturales, como karanda’y, caraguatá, cipó y otros materiales propios del país.
También se suma la Expo Pesebre de Areguá, una de las ferias más tradicionales del país, que abrirá sus estands desde los primeros días de diciembre, aunque muchos expositores ya estarán instalados desde finales de noviembre. A esta feria se suman otras propuestas como Itá y Tobatí, que también conservan un arraigo histórico con la cerámica popular. Para el último fin de semana de diciembre, también como cada siete años, tienen previsto realizar la feria “Somos Artesanías”.
Finalmente, Vázquez comenta que esta época representa una oportunidad para que la ciudadanía conecte con sus tradiciones y valore el trabajo artesanal como parte esencial de la identidad paraguaya.


