Empresarios piden orden en la discusión sobre feriados

La posibilidad de decretar un feriado el 26 de diciembre o el 2 de enero dividió opiniones en el sector privado. Mientras ADEC considera viable el aj…

| Por La Tribuna-
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La posibilidad de decretar un feriado el 26 de diciembre o el 2 de enero dividió opiniones en el sector privado. Mientras ADEC considera viable el ajuste si se planifica con tiempo, Asimcopar alerta que afectaría gravemente al comercio en su mes más crítico.

La discusión sobre un eventual feriado en fechas cercanas a las fiestas de fin de año abrió un intercambio intenso de opiniones entre los principales referentes empresariales del país. Lo que comenzó como una conversación informal dentro del Gobierno generó posiciones contrapuestas y una preocupación creciente sobre el impacto que podría tener en la actividad económica en el periodo de mayor movimiento comercial.

Desde la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC), la postura giró en torno a la planificación y, en conversación con nuestro diario, su presidente, Jorge Figueredo, aclaró que su opinión es estrictamente personal y no institucional. Señaló que si se manejan con tiempo, los feriados pueden incluso aportar orden y descanso en una etapa del año marcada por las exigencias laborales. “Son feriados que nos permiten visitar a nuestra gente en diferentes puntos del país”, expresó al referirse al valor social y familiar de estas fechas.

Figueredo insistió en que la discusión debe centrarse en la previsibilidad. “Uno estaría a favor de estos feriados si son planificados. Si uno tiene tiempo para desarrollar y planificar los cambios de fechas laborales, por supuesto que sí”, afirmó. Para el titular de ADEC, aún existe margen suficiente para que la medida sea correctamente anunciada, sin generar trastornos en la operación de las empresas. “Creo que aún tenemos el tiempo necesario para celebrarlo y que eventualmente este viernes pueda hacer un gran fin de semana. Yo creo que es positivo”, añadió.

Pero la visión cambia drásticamente desde otro segmento del sector privado. La Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay (Asimcopar) manifestó su “más absoluto desacuerdo” con la posibilidad de incorporar un feriado en esos días (el 26 de diciembre del 2025 y el 2 de enero del 2026). En un comunicado público, la entidad advirtió que un día no laborable en ese periodo podría resultar “catastrófico e irreparable” para el comercio, especialmente para las multitiendas que dependen de diciembre para equilibrar sus balances.

Según Asimcopar, diciembre concentra un volumen de ventas sin comparación con el resto del año. En estas fechas se duplican las contrataciones, se incorpora personal temporal y se movilizan inventarios preparados con meses de anticipación. La asociación sostiene que suspender la actividad en ese lapso significa reducir los ingresos tanto de las empresas como del personal que, permanente o eventual, depende del flujo extraordinario de compradores. “Un feriado más en esos días es quitarle al comercio la posibilidad de trabajar y recuperar lo que perdió en el año”, señala el pronunciamiento.

El comunicado advierte además que estas iniciativas parecen ser impulsadas sin comprender las dinámicas particulares del sector. Para Asimcopar, las fiestas representan el punto más alto del año en términos laborales, comerciales y logísticos, por lo que cualquier interrupción genera un efecto inmediato en la disponibilidad de productos, así como en la capacidad de atención de la demanda, es por ello que el gremio hace un llamado a la prudencia y a no intervenir con medidas que, en su lectura, “preocupan en momentos donde debemos estar concentrados en trabajar y producir”.

El contraste entre ambas posiciones revela la complejidad del debate. Mientras algunos sectores plantean que un feriado planificado puede mejorar el bienestar y permitir la movilidad familiar típica de fin de año, otros insisten en que la medida debe evaluarse con rigor económico, considerando que diciembre es decisivo para la sostenibilidad del comercio.

De esta forma, emerge como punto de coincidencia la necesidad de previsibilidad, ya que tanto ADEC como Asimcopar destacan que cualquier decisión debe comunicarse con suficiente anticipación para evitar impactos negativos en el funcionamiento de empresas y trabajadores. En un cierre de año marcado por la intensa actividad económica, la claridad y el orden parecen ser las demandas prioritarias de un sector que sigue de cerca cada posible modificación del calendario laboral.

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