En los últimos 14 años se identificaron 76 casos importados, principalmente de viajeros provenientes de Brasil y del continente africano.
Las autoridades sanitarias destacan que, desde 2011, no se reportan casos autóctonos de malaria en el país, y que esto se ha logrado gracias a la vigilancia activa, los controles fronterizos y la capacitación del personal de salud, lo que ha evitado el reingreso del parásito a pesar de que la región sigue siendo endémica.
Paraguay cumple 14 años sin registrar transmisión autóctona de malaria, un logro histórico que lo posiciona como referente en la región por la erradicación sostenida de esta enfermedad parasitaria. En el 2018, nuestro país recibió la certificación de “libre de transmisión de malaria” que fue otorgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El último caso detectado dentro del territorio nacional fue diagnosticado en 2011, desde entonces solo se reportan casos importados procedentes de zonas endémicas. Según datos del Programa Nacional de Control de la Malaria, en los últimos 14 años se identificaron 76 casos importados, principalmente de viajeros provenientes de Brasil y del continente africano.
Este logro sanitario fue posible mediante una estrategia integral que priorizó la gratuidad de los servicios de diagnóstico y tratamiento, independientemente de la nacionalidad del paciente, así como la integración de la vigilancia epidemiológica dentro del sistema nacional de salud.
La participación de las comunidades locales y la capacitación del personal médico en todos los niveles de atención fueron determinantes para detectar los últimos brotes, ofrecer tratamiento oportuno e interrumpir de forma definitiva la cadena de transmisión.
“La eliminación de la malaria no significa bajar la guardia. En salud pública, los logros se sostienen con vigilancia, compromiso y educación permanente”, señalaron desde el Ministerio de Salud Pública.
Otro pilar del programa fue la labor de colaboradores voluntarios, quienes durante décadas realizaron un seguimiento activo en zonas de riesgo y colaboraron en la identificación temprana de pacientes con síntomas febriles compatibles con la enfermedad.
Si bien Paraguay eliminó la malaria como enfermedad endémica, las autoridades insisten en mantener la alerta epidemiológica y el control fronterizo y migratorio, considerando el contexto regional donde aún persisten focos activos en países vecinos.
La enfermedad es transmitida por la picadura de un mosquito
La malaria es causada por parásitos del género Plasmodium, transmitidos al ser humano por la picadura de mosquitos del género Anopheles, conocidos localmente como ñati’ũ akua. Entre sus síntomas más frecuentes se encuentran la fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza, vómitos, diarrea y fatiga.
Sin tratamiento oportuno, la enfermedad puede evolucionar hacia formas graves y potencialmente mortales.
El Ministerio de Salud recomienda que toda persona que regrese de un país con transmisión activa de malaria y presente síntomas compatibles acuda de inmediato a un servicio médico para ser evaluada.
También se aconseja usar repelentes, mosquiteros y ropa protectora, así como evitar la exposición en zonas con presencia del mosquito transmisor.
El refuerzo de los laboratorios de diagnóstico, la capacitación permanente del personal de salud y la educación comunitaria siguen siendo las principales herramientas para asegurar que la malaria no vuelva a instalarse en el territorio nacional.


