La Fundación Paraguaya habilitó las inscripciones para sus Escuelas Agrícolas Autosostenibles de Cerrito y Belén. Jóvenes de todo el país pueden acceder a una formación técnica con doble titulación y un modelo educativo basado en la práctica y la autosuficiencia.
En el marco del período académico 2026, la Fundación Paraguaya anunció la apertura de inscripciones para sus dos Escuelas Agrícolas Autosostenibles, ubicadas en Cerrito (Benjamín Aceval, Chaco) y Belén (Concepción). Ambas instituciones mantienen un modelo reconocido por su impacto educativo: “Aprender haciendo, vendiendo y ganando dinero”.
El profesor Alberto González, director académico de la Escuela Agrícola Autosostenible Cerrito, explicó a nuestro medio, que la propuesta combina la educación formal con la práctica productiva. “Los estudiantes culminan con doble titulación: Bachillerato Técnico Agropecuario y Bachillerato Técnico en Hotelería y Turismo. Son tres años de formación, con régimen de internado obligatorio”, precisó.
González señaló que las inscripciones ya están abiertas y que el examen de ingreso está previsto para enero. “Los postulantes realizan un cursillo de dos semanas en la escuela, donde permanecen internados. Luego rinden evaluaciones teóricas en castellano, guaraní y matemática, y pruebas prácticas. Todo eso determina el puntaje final para el ingreso”, detalló.
El docente explicó que la estadía en la institución implica una rutina formativa intensiva ya que los estudiantes se quedan todo el año lectivo. “Tenemos un sistema de guardias rotativas, en el que una vez al mes los alumnos permanecen en áreas activas del campo o del área académica. Esto les permite asumir responsabilidades y aprender sobre organización y trabajo en equipo”, señaló.
Además de la formación técnica, los alumnos acceden a actividades extracurriculares que promueven el desarrollo integral. “Contamos con cursos de natación, informática, robótica y pilotaje de drones. Estos espacios les permiten incorporar habilidades tecnológicas y ampliar su perfil profesional”, agregó González.
Las áreas productivas se utilizan para la práctica real
La Escuela Cerrito cuenta con múltiples áreas productivas, entre ellas la fábrica de quesos, el centro de producción animal y el de producción vegetal. En cada una de ellas, los estudiantes realizan prácticas bajo supervisión docente. “Todos los alumnos rotan por las distintas áreas. En tercer curso, ya eligen una especialidad y se desempeñan como monitores, guiando a sus compañeros más jóvenes”, explicó.
El modelo educativo, desarrollado por la Fundación Paraguaya, busca formar técnicos competentes y emprendedores, capaces de gestionar unidades productivas sostenibles. En este esquema, los jóvenes aplican lo aprendido en actividades reales de producción y comercialización, generando ingresos que contribuyen al sostenimiento del propio centro.
La matrícula anual tiene un costo de tres millones de guaraníes y puede fraccionarse durante el año, según informó el director académico. Los egresados obtienen un título con reconocimiento del Ministerio de Educación y Ciencias, lo que les permite continuar estudios universitarios o incorporarse al mercado laboral en el ámbito agropecuario, turístico y de servicios.
Por su parte, la Escuela Agrícola Autosostenible de Belén, en Concepción, ofrece doble titulación en Promotoría Agropecuaria y Bachillerato Científico, además de capacitaciones en hotelería, informática y manejo forestal. En los próximos ciclos incorporará también el Bachillerato Técnico en Servicios Turísticos.


