El mundo celebró ayer el Día del Urbanismo, y, al observar el Objetivo de Desarrollo Sostenible Nº 11 de la Organización de las Naciones Unidas, que plantea ciudades y comunidades más equilibradas, no podemos evitar pensar en lo lejos que está nuestra capital, al igual que otras grandes ciudades del Paraguay, de llegar a ser inclusivas, seguras, resilientes y amigables con sus habitantes.
El arquitecto experto en urbanismo Ricardo Meyer, analizó en entrevista con La Tribuna los desafíos que actualmente tiene Asunción con respecto a la planificación de sus espacios, la calidad de su transporte y la comodidad de los peatones por sobre la prioridad que actualmente se le está dando al movimiento comercial.
El profesional cree que la fecha establecida es una oportunidad para reforzar una vez más en la conciencia de ciudadanos y autoridades el gran impacto ambiental que tiene el desarrollo de más edificios y barrios sin calcular previamente si se tiene la capacidad para administrar el manejo de desechos, la aglomeración, el tráfico y en definitivas, el bienestar de las personas.
El urbanismo como ciencia que investiga, planifica, diseña y gestiona las ciudades, evidencia que en Asunción estamos en déficit en todos estos aspectos que contribuyen a la calidad de vida del ciudadano de a pie, explica el profesional.
“No hay planificación, y la poca planificación sectorial que se hace en los rubros de transporte o recuperación del centro, quedan generalmente archivadas. No se llega al nivel de ejecución, y en el resto del país el escenario es igual. A excepción de Encarnación que sí tuvo una planificación, aunque tampoco están ausentes los problemas con transporte público y tratamiento de residuos”, señaló.
No hay hacinamiento, pero falta integración
En lo que refiere al resto del país, el arquitecto indicó que actualmente en Paraguay las ciudades van creciendo de acuerdo al mercado y no al bienestar del peatón.
Contrariamente a lo que se cree, al decir del arquitecto, en Paraguay no hay hacinamiento, sino que por el contrario, hay espacio, y algunas ciudades incluso se están despoblando.
“Nosotros tenemos baja densidad, por lo que en nuestro caso, la prioridad es que nuestras ciudades se integren. Actualmente, las poblaciones no están integradas, y se van creando ghettos, según clase social. Ese es el principal desafío que tenemos como sociedad, generar ciudades integradas”, recomendó Meyer.
Un condimento fundamental para que los ciudadanos gocen de una movilidad con calidad es no tener que desplazarse excesivamente para ir a sus lugares de trabajo y estudio. Otro punto citado por el experto es que la ciudadanía cuente con buenos espacios públicos para disfrutar cerca de sus hogares, para que tampoco tengan que hacer tantos esfuerzos de traslado solo para recrearse.
Para lograr que la gente viva cerca de sus lugares de trabajo y estudio, un paso que debe darse eventualmente es repoblar las ciudades como Asunción, reemplazando la gran cantidad de edificios abandonados por departamentos habitables en donde la gente pueda vivir.
“El único camino para que la gente tenga que desplazarse lo menos posible, es un sistema de transporte eficiente, con veredas accesibles y ciclovías", remarcó el experto, y añadió que sacar el vehículo particular para ir cada día al trabajo “es un engaño”.
“El vehículo es el que genera la mayor parte de los problemas en las ciudades. No es lógico que estemos tanto tiempo parados en el tránsito aunque tengamos un vehículo de lujo. Tenemos que diseñar un sistema de movilidad que permita que la gente se desplace con tranquilidad”, manifestó.
Reciclaje de basura es responsabilidad municipal
El aspecto del reciclaje de la basura es impostergable si se quiere lograr una ciudad sostenible a mediano plazo. En este sentido, el arquitecto indicó que no tiene sentido que la gente clasifique los desechos en su casa si luego el camión recolector lo mezcla todo para llevarlo al vertedero.
Se debe contar indefectiblemente con un sistema municipal de recolección diferenciada y disposición de basura en una planta de reciclaje.
En el aspecto del medio ambiente, el profesional puntualizó que es esencial “no destruir los pocos espacios verdes que tenemos para llenarlos de cemento”.
Meyer se refirió también al denominado eje corporativo, que actualmente concentra a un considerable volumen de trabajadores. Según el arquitecto, se tiene un problema de infraestructura, pues realmente no hay capacidad para la movilidad diaria de tantas personas, y no están preparados desagües pluviales, ni el sistema de deshechos para tanta concentración poblacional durante la semana.
Advirtió que mientras siga sin calcularse previamente el abastecimiento de agua, energía eléctrica y se sigan construyendo más edificios, seguirán resolviéndose problemas sobre la marcha, restando calidad de vida a los ciudadanos.
“Tiene que haber un límite y la responsabilidad social allí cumple un rol esencial. Debe haber un retorno a la sociedad por la plusvalía que genera el sector comercial. Hay sectores que no tienen veredas y arroyos que corren como cloacas a cielo abierto. Es necesario pensar en el peatón y en su calidad de vida”.
Finalmente, el experto en urbanismo recomendó que el crecimiento de la ciudad no se guíe solamente por el rendimiento financiero sino de acuerdo a la ciencia del urbanismo.


